Young pilgrims gather in the centre of Madrid. Credit: Caritas Spain

By Ana Guirao, Caritas Spain

The heat didn’t stop thousands of young people coming to Plaza de Cibeles to take part in the inaugural mass for World Youth Day.

Even though the celebration was starting at 8 in the evening, young people started to arrive from midday onwards. Young people with their country flags came from all corners of the city to converge on the square.

Cardinal Antonio Maria Rauco, Archbishop of Madrid, welcomed the young people. He then gave a homily in which he said, “Do you accept the wonderful and beautiful challenge of “the new evangelisation” of your young peers?

Answer him yes, remembering that vibrant and brave call of John Paul II in the homily on Monte del Gozo on the 20th of August, 1989:

“Do not be afraid to be saints! Let Christ reign in your hearts! Answer him yes with a complete hope and a generous opening to the big life’s goals, as it is typical to young people. Answer the renewed call of Benedict XVI with a clear and coherent engagement of life! You can evangelise with words and works, today more than ever.”

At the end of the celebration, Cardinal Stanislaw Rylko, President of the Pontifical Council for the Laity, said, ““You have come to this meeting with the Holy Father Benedict XVI bringing with you all your plans and hopes, as well as your concerns and apprehensions about the choices that lie ahead. These will be days that you will never forget, days of important discoveries and decisions that will be decisive for your future.

“Many of us might wonder: in our world today where God is often rejected and people live as if God did not exist, is it still possible to have faith?

“Dear young people! You are gathered here in Madrid after having come from the most remote corners of the planet. You have come to say aloud to the whole world – and in particular to Europe which is showing signs of being very lost – your unwavering “yes”! Yes, faith is possible. It is in fact a wonderful adventure that allows us to discover the magnitude and beauty of our lives. This is because God, revealed in the face of Christ, does not put human beings down. God exalts us beyond all measure and beyond our wildest imaginings! For the next few days, together with the apostles, we all want to shout aloud to the Lord: “Increase our faith!” (Lk 17:5). Like Saint Anselmo, we too want to pray: Lord, “Teach me to seek you, and reveal yourself to me as I seek, because I can neither seek you if you do not teach me how, nor find you unless you reveal yourself (Proslogion 1:1).”

Misa de inauguraión de la JMJ

Por Ana Guirao, Cáritas Española

El calor no impidió que ayer miles de jóvenes acudiesen a la plaza de Cibeles para participar en la misa inaugural de la JMJ.

Pese a que la celebración estaba prevista para las 8 de la tarde, desde las 12 de la mañana los jóvenes comenzaron a congregarse en las inmediaciones de la plaza. Desde todos los lugares de la ciudad miles de jóvenes con la bandera de su país se dirigieron a Cibeles.

Tras dar las bienvenida a todos los jóvenes, durante la homilía el cardenal Antonio María Rouco, animó a los jóvenes: Tened presente estos días que el Señor, por medio del Papa, os va a preguntar: ¿aceptáis el formidable y hermoso reto de “la nueva evangelización” de vuestros jóvenes coetáneos? Respondedle que sí, recordando aquella vibrante y valiente llamada de Juan Pablo II en la Homilía del Monte del Gozo el 20 de agosto de 1989: ¡“No tengáis miedo a ser santos”! ¡“dejad que Cristo reine en vuestros corazones”! Respondedle que sí con toda la capacidad de ilusión y apertura generosa a los grandes ideales de la vida que os es tan propia. ¡Responded a la renovada llamada de Benedicto XVI con un claro y coherente compromiso de vida! Se evangeliza con las palabras y con las obras, hoy más que nunca.

Al término de la celebración Mons. Rilko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos se dirigió a los jóvenes: Habéis traído a esta cita con el Santo Padre Benedicto XVI vuestros proyectos, vuestras esperanzas y también vuestras inquietudes, la preocupación por las decisiones que os esperan… Serán días inolvidables de importantes descubrimientos y de decisiones determinantes para vuestra vida…” (…)

Sin embargo, muchos hoy se preguntan: en nuestro mundo, que tan a menudo rechaza a Dios y vive como si Dios no existiera, ¿es aún posible la fe? …

¡Queridísimos jóvenes! Os habéis reunido aquí, en Madrid, desde los rincones más remotos del planeta, para decir en voz alta a todo el mundo –y en particular a esta Europa que está dando signos de profunda desorientación– para decir vuestro firme “sí”! “Si”, ¡la fe es posible! Es más, es una aventura maravillosa que nos permite descubrir toda la grandeza y la belleza de nuestra vida. Porque Dios, que se ha revelado en el rostro de Jesucristo, no disminuye al hombre sino que lo enaltece mas allá de toda medida, mas allá de toda imaginación! En estos días, junto con los Apóstoles, queremos todos gritar al Señor: «¡Aumenta nuestra fe!» (Lc 17,5)… Queremos también nosotros orar con las palabras de San Anselmo: Señor, «enséñame a buscarte, muéstrate al que te busca, porque no puedo buscarte si no me enseñas el camino. No puedo encontrarte si no te haces presente.» (Proslogion 1,1)