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Local Church partners are cooking hot meals to also feed the children’s caretakers at emergency feeding centres. Credits: Debbie DeVoe/CRS

Local Church partners are cooking hot meals to also feed the children’s caretakers at emergency feeding centres. Credits: Debbie DeVoe/CRS

El Papa Benedicto XVI exhortó el domingo a los líderes del G8 a adoptar medidas para luchar contra el hambre y la pobreza en momentos en que los precios de los alimentos y el petróleo suben rápidamente.

Antes de la crisis alimentaria, que comenzó cuando los precios se dispararon a comienzos de 2008, más de 850 millones de personas ya vivían sin tener suficiente que comer. La actual crisis alimentaria pondrá al menos a otros 100 millones de personas en la misma situación.

“Su vulnerabilidad ha aumentado debido a la especulación financiera y la turbulencia, con un efecto perverso en los precios de los alimentos y la energía,” dijo el Papa Benedicto. “Pido generosidad y visión para ayudar a relanzar un proceso de desarrollo equitativo.”

Al tomar nota de que algunos se había efectivamente beneficiado de la crisis alimentaria, Lesley-Anne Knight, Secretaria General de Caritas Internationalis, exhortó a los líderes del G8 a apoyar el establecimiento de normas de competencia que reglamenten el comercio internacional, especialmente el comercio de alimentos.

“El comercio de alimentos está dominado por unas cuantas empresas transnacionales que tienen poderes inmensos,” explicó. “Tanto si los precios sube o bajan, ellos casi nunca pierden, mientras que en los dos extremos de la cadena los pequeños agricultores y los consumidores son los más afectados por las crisis del mercado. La concentración de poder de estas empresa debe reducirse.”

El Arzobispo Desmond Tutu se unió a otros dirigentes eclesiásticos para pedir a los líderes del G8 que tomaran medidas. “Nuestro mundo no tardará en tener mil millones de personas que padecerán hambre constantemente, pero nosotros producimos alimentos suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual si los compartiéramos equitativamente,” dijo el Arzobispo. “Los líderes mundiales deben buscar la justicia en las soluciones a las crisis alimentarias que afrontamos ahora.”

La Alianza Ecuménica de Acción Mundial, una red cristiana internacional, afirmó que había que abordar tres esferas para hacer frente a las causas profundas de la crisis alimentaria: asegurar la responsabilidad de los gobiernos con respecto a la protección de sus pueblos; reducir la vulnerabilidad de los pequeños agricultores y los consumidores a las crisis de los precios; y crear normas que reglamenten los mercados internacionales de alimentos.

“Garantizar que las personas tengan acceso a alimentos adecuados no se puede dejar a merced de los mercados,” declaró el Rev. Ishmael Noko, Secretario General de la Federación Luterana Mundial. “Promover y proteger el derecho a los alimentos es una responsabilidad fundamental de los gobiernos. Los líderes del G8 tiene la obligación de apoyar las economías débiles en el cumplimiento de sus responsabilidades.”

“Los gobiernos deben adoptar medidas para reducir la vulnerabilidad de los pequeños agricultores y los consumidores a las crisis de precios,” dijo Nyaradzai Gumbonzvanda, Secretaria General de la Asociación Cristiana Femenina Mundial (World YWCA). “Hacerlo no será fácil. Se deberá otorgar subvenciones a los insumos para los pequeños agricultores, estabilizar los precios, garantizar que las mujeres tengan derecho a la tierra, y establecer redes de protección social para los consumidores pobres.”

El Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), Rev. Samuel Kobia, afirmó que: “El CMI considera como causa primicial de la crisis actual las actividades humanas inadecuadas que han ocasionado el cambio climático y la subida vertiginosa de los precios de los alimentos. Las actividades humanas impulsadas por la codicia han creado la pobreza, el hambre y el cambio climático. Se debe instar a la humanidad a vencer su codicia.”

Se puede contactar con Joseph Donnelly de Caritas Internationalis en el G8 en el móvil local: 080.6093.6170.