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Seventeen years, one invasion, and much violence and heartache later, accessing food, water and basic services is still an enormous challenge for some of Iraq’s population. Credits:Caritas

Seventeen years, one invasion, and much violence and heartache later, accessing food, water and basic services is still an enormous challenge for some of Iraq’s population.
Credits:Caritas

23 July 2009

Cuando se estableció Caritas Irak en 1992, la primera Guerra del Golfo acababa de terminar y el país se encontraba bajo los efectos de las sanciones internacionales.

Diecisiete años, una invasión, e incontable violencia y sufrimiento después, el acceso a alimentos, agua y servicios básicos sigue siendo un enorme reto para gran parte de la población de iraquí.

“Antes de las sanciones, las personas tenían servicios médicos y sociales y, pese a que las infraestructuras eran arcaicas, funcionaban. Ahora no funcionan,” dice el Arzobispo Jean Sleiman, Presidente de Caritas Irak, de visita en las oficinas de Caritas Internationalis en Ciudad del Vaticano.

Son los niños más pequeños los que más riesgo corren de sufrir desnutrición y mala salud si no tienen acceso a los alimentos y los cuidados médicos adecuados. Caritas Irak busca atajar estos posibles problemas de salud infantil con su programa de seguimiento a recién nacidos sanos.

Es un programa que en la actualidad ayuda a 6.000 madres y unos 10.000 niños mediante la aportación de cestas de alimentos y ayuda médica y psicológica. El índice de desnutrición infantil en Irak ronda el 22 por ciento, y las cestas de alimentos ayudan a mejorar la salud infantil.

Hay 10 centros en Irak que ofrecen programas de seguimiento a recién nacidos sanos; centros en los cuales las mujeres tienen acceso a médicos y un especialista en nutrición. El programa no sólo se enfoca hacia la salud y la nutrición, sino que las madres también aprenden más sobre el cuidado de los hijos.

Uno de los grandes éxitos del programa es la mayor concienciación entre las madres respecto al impacto positivo para la salud infantil de amamantar a los recién nacidos en lugar de alimentarlos con biberón.

El programa permite además a los profesionales médicos realizar labores de seguimiento, concienciación y prevención de enfermedades infantiles como el sarampión.

Un orfanato en el distrito de Al-Karrada, en Bagdad, es uno de los lugares que se ha beneficiado de este programa infantil. Caritas invitó a los niños de este orfanato a visitar uno de sus centros, donde recibieron atención en salud y nutrición y formación en concienciación social mediante juegos.

Una de las ventajas indirectas del centro es su potencial para mejorar las relaciones entre mujeres y niños. Caritas presta apoyo a las madres, muchas de distintas sectas religiosas y distinta condición social, para que hablen entre sí sobre temas de paz,  y también lleva a cabo actividades de construcción de la paz entre niños.

“Si se empieza a trabajar en construcción de paz con los niños, construiremos el futuro,” afirma Monseñor Sleiman.

En ocasiones, Caritas se acerca hasta las escuelas y ayuda a niños a partir de cinco años a expresar sus experiencias a través de la escritura o el dibujo. Esto les ayuda a identificar y reconocer sus propios sentimientos, proporcionando así una base sobre la cual entender y aceptar a los demás.

Además del trabajo de construcción de paz en las escuelas, Caritas Irak ha formado a “mensajeros de la paz” que trabajan con familias en Bagdad y el norte del país ofreciendo apoyo psicológico para resolver situaciones de conflicto en el seno de las familias.

Después de tres guerras en 30 años y una situación continuada de violencia y traumas, generaciones enteras de iraquíes no han conocido una verdadera paz.

En palabras de Monseñor Sleiman, algunas de las dificultades de Irak están enraizadas en la historia y contribuyen a que la paz sea algo ilusorio. También afirma que la resolución de estos problemas puede llevar mucho tiempo.

Añade, no obstante: “Tenemos que recordar que lo que tenemos en común es mucho mayor que aquello que nos separa.”