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New houses as part of Caritas rebuilding program in Myanmar Credits: Caritas

New houses as part of Caritas rebuilding program in Myanmar
Credits: Caritas

Fuentes de Caritas indican la necesidad de seguir ayudando a los damnificados por el ciclón de Myanmar (ex Birmania), de hace casi dos años.

El ciclón Nargis devastó el delta del Irrawaddy, en mayo de 2008. El temporal causó la muerte de unas 140.000 personas y dejó a más de 2,4 millones sin techo. Casi medio millón de personas siguen sin tener hoy un hogar, cuando ya han pasado 20 meses de la catástrofe.

En un mensaje de Cuaresma a los simpatizantes de Caritas, el Arzobispo Charles Bo, de Yangon, dijo: “Que esta Cuaresma traiga esperanza de resurrección a la población del delta, a las viudas y a quienes perdieron sus parientes, a los sin techo, que todavía siguen esperando, a quienes no tienen medios para ganarse la vida. La Cuaresma trae este mensaje: el Viernes Santo termina siempre con la esperanza del Domingo de Resurrección. Una larga y angustiosa noche termina con un prometedor amanecer”.

Caritas recaudó unos 3,3 millones de USD (4.6 millones de euros) de 37 miembros de la Confederación, de otras organizaciones humanitarias y donaciones privadas. Caritas trabajó en Myanmar con 116 empleados internacionales y nacional, 340 voluntarios, sacerdotes, religiosas y seminaristas, en la distribución de la ayuda.

Caritas distribuyó inmediamente ayuda alimentaria, agua y material para construir refugios a unas 75.000 familias de Yangon y Pathein, durante los primeros meses después de la tragedia.

Se ayudó con asistencia médica, a través de dispensarios ambulantes, sensibilización sobre la nutrición, cuidado de la infancia y asesoramiento. Se crearon programas de dinero-por-trabajo, con el fin de aumentar los ingresos para las familias necesitadas.

Para el Arzobispo Bo: “Los miembros de Caritas han demostrado una especial disponibilidad, no obstante el enorme reto y la limitada capacidad de personal parroquial y local. La Iglesia ha conseguido sus objetivos, incluso mucho allá de lo prefijado en 2008 y 2009”.

Los últimos sondeos realizados en Myanmar demuestran que la oportunidades para conseguir ingresos se han reducido, y se está prolungando la recuperación. Si no se aborda el problema de los medios de sustento, perdurará el temor de otras futuras crisis, como tener que entregar la tierra a quienes concedieron los préstamos, la emigración poco segura, la escasez de empleo y la pobreza crónica.

La fase de recuperación de Caritas está en marcha: ayudas a los agricultores para conseguir préstamos agrícolas, para sustituir los animales de cría en las familias , y comprar nuevas barcas y equipos para los pescadores. El programa incluye también asistencia médica y sensibilización sobre el VIH, formación sobre los derechos del niño e iniciativas para la gestión de catástrofes. Sin embargo, la fase de recuperación de Caritas carece de la suficiente financiación y todavía hay que responder a muchas necesidades.

“Myanmar no debe ser olvidada. Su valiente población ya ha tenido que soportar demasiadas cruces”, concluye el Arzobispo Bo.