Esta página está a su disposición también en: Inglés

This solar panel is offering a viable alternative to the diesel powered, high maintenance pumps. Credits: Caritas

This solar panel is offering a viable alternative to the diesel powered, high maintenance pumps.
Credits: Caritas

Mientras el cambio climático es objeto de encendidos debates entre los líderes del mundo, las comunidades del Darfur encuentran soluciones sostenibles a la escasez de agua, en los campamentos de desplazados internos (IDP).

Lo normal es que la temporada de lluvias en el sur del Darfur dure entre cinco y seis meses al año. El resto del año, la tierra es seca, árida y desolada. Como la duración de la temporada de lluvias es cada vez más imprevisible en Darfur, el agua se ha convertido cada vez más en una mercancía valiosa. Mientras el debate sobre el cambio climático es sólo un problema colectivo, que preocupa a los líderes del mundo, en Darfur se están adoptando innovadoras medidas para la adaptación, con el fin de garantizar recursos hídricos sostenibles, durante periodos continuos de sequía.

Osman, Coordinador del Proyectos de un Equipo financiado por Caritas para Agua y Saneamiento (WATSAN, de la sigla en inglés) dice: “El Proyecto de Kubum sobre Agua Solar comenzó ante la creciente necesidad de recursos hídricos sostenibles, para las comunidades de desplazados (IDP) en Darfur. Este es el primer ejemplo, realizado con éxito, de una agencia humanitaria que utiliza una solución de energía solar, a beneficio de las comunidades de los campamentos”.

Si hay algo que abunda en Darfur, es la luz solar. Se ha demostrado, que la utilización de tecnologías limpias, para obtener energía solar, es una manera eficaz de conseguir un suministros sostenible de agua, para las comunidades afectadas por la violencia en Darfur. Estos proyectos ofrecen una solución que la comunidad puede sentir como propia, a la escasez de recursos que alimenta la violencia entre diferentes tribus étnicas.

Para Osman: “Hemos necesitado tres meses para implementar el proyecto, incluyendo la evaluación del lugar de ubicación, la fabricación y la instalación del depósito del agua, paneles solares y bombas solares sumergibles. La bomba suministra cotidianamente 15 litros de agua por persona y beneficia directamente a más de 2000 personas.

“La población de esta localidad y comunidades vecinas están recogiendo también el agua de las bombas solares y el número de beneficiarios ha llegado a más de 3.000 personas. Los miembros de la comunidad son adiestrados e incluidos en el proyecto desde el principio, para la conexión de los paneles y del sistema, así como adiestrados para el desmantelamiento. La manutención de las bombas se realiza en colaboración con el gobierno, de manera que es realmente una colaboración única”.

Con frecuencia, la energía solar recibe críticas porque resulta cara, sin embargo, es una solución a largo plazo con beneficios exponenciales para las comunidades de Darfur.

Osman dice: “No hay costes operativos, excepto de guardia, nada de contaminación, ni gastos técnicos y los beneficios al medio ambiente son extremadamente significativos, en comparación con las bombas diesel. Hay que educar a las personas. Estas bombas funciona con eficacia por al menos 20 años. Al principio puede parece caro, pero los beneficios a largo plazo son inmensos”.

La bombas de agua de energía solar están financiadas por el Gobierno escocés, a través de SCIAF/Caritas Escocia.

El éxito del primer proyecto en Kubum ha facilitado la difusión del mismo. Ahora está prevista la instalación de otras dos bombas más en Zalingei y otras dos en Garsilla. Para finales de año, se espera tener otros cuatro sistemas solares completados, que beneficiarán a millares de desplazados.

Osman dice: “Estamos seleccionando en los campamentos a 9 miembros para un comité del agua, con el fin de adiestrarlos sobre los beneficios de la energía solar y luego ellos podrán compartir sus conocimientos, primero con sus familias y luego con toda la comunidad.

“Algunos de ellos serán mecánicos, otros empleados de saneamiento. Se implicará tanto a las mujeres como a los hombre, luego ellos movilizarán a las comunidades y les enseñarán los principios de higiene y saneamiento, de esta manera las bombas servirán también como instrumento de educación. El agua de las bombas se usa para todos los propósitos y reúne a las comunidades, que serán responsables de todos los aspectos derivados de las bombas”.

Este proyectos está ofreciendo una alternativa factible al diesel, con bombas de alto mantenimiento que ensucian todo en los campamentos de Darfur. El gobierno ha empezado también a estudiar los proyectos, como modelos de éxito, para poder emplear en otra áreas del sur del Darfur.

En una parte del mundo en la que el debate del cambio climático tiene poca resonancia, pero donde son evidentes las repercusiones del tiempo impredecible, la comunidad se apropia de innovaciones como éstas, que son raros ejemplos para la gente del Darfur porque miran al futuro, más allá del estado de emergencia en el que llevan viviendo desde el 2005.

Caritas Internationalis trabaja junto con la alianza ACT en Darfur, a través de su socio Norwegian Church Aid (NCA).