Esta página está a su disposición también en: Inglés, Francés

Participants of the tailoring at SCC Community Center. The program helps the camp residents to become self-reliant and provide a means for them to support their families Credits: Caritas

Participants of the tailoring at SCC Community Center. The program helps the camp residents to become self-reliant and provide a means for them to support their families
Credits: Caritas

Autor: Edwyn Shiell, Coordinador de Campañas & Comunicaciones de Act for Peace (Australia)

Desde la expulsión de 13 ONG internacionales, en marzo de 2009, el Programa ACT-Caritas de Darfur, implementado por Norwegian Church Aid (NCA) y sus dos socios nacionales, el Consejo de Iglesia de Sudán (SCC) y Sudanaid, tuvieron que hacer frente a importantes lagunas en los servicios de educación de los campamentos de desplazados internos (IDP).

A pesar de la escasez de instalaciones para la enseñanza, en el campamento de Bilel, y la inseguridad cotidiana que los trabajadores deben afrontar, se han conseguido grandes progresos, facilitando formación para adultos. Los residentes del campamento están consiguiendo medios para poder tomar el control de sus vidas y mantener a sus familias, aunque los reducidos servicios de educación son una preocupación para los residentes.

Ahmed Yacoub Salahaldin, presidente de una asociación juvenil del campamento de Bilel, dice: “Yo doy clases para adultos aquí en el centro, sin embargo, mi familia está toda en casa sin hacer nada. Yo debo educarlos y mantenerlos. Antes de venir aquí, vivía en la aldea de Benaco, a dos km. de aquí. El conflicto tribal me empujó a venir al campamento de Bilel con mi familia, en 2003. Llevo aquí 7 años. Toda mi aldea en Benaco fue incendiada y la casa de mi familia fue destruida. Llegamos aquí a pie. Más de 1000 personas salieron huyendo ese mismo día. Algunas fueron al campamento de Kalma camp, y los demás vinieron aquí, al campamento de Bilel. Desde que vivo aquí en Bilel, la NCA y el SCC nos ha brindado siempre su ayuda, con muchos servicios para todos, como la educación, el programa de alimentos, agua y medicamentos. Estamos muy agradecidos por esa ayuda vital que recibimos, pero a veces no fue suficiente. Hay lagunas en los servicios de educación. Aquí en Bilel, sólo tenemos un centro de enseñanza, para más de 100 alumnos. Creemos que son demasiadas personas y cada vez es peor la situación.

Los servicios que ofrece el SCC son extremadamente útiles. Los programas de albañilería, soldadura y sastrería, ayudan a los residentes del campamento a ser autosuficientes y ofrecen medios para que poder mantener a la familia. En el futuro, esperamos que esos servicios puedan seguir aumentando.

En la actualidad, en mi rol como presidente de la asoción juvenil, tengo que admitir que los adolescentes de los campamentos reciben pocos servicios. Muchos de ellos todavía vagan por el campamento, con muy poco que hacer. Esperamos que los socios que nos ofrecen ayuda pueden cubrir esas lagunas, que quedaron tras la expulsión de las ONG, y pueden ofrecer servicios más constructivos para los jóvenes, por el bien de las generaciones futuras”.

Martin hace referencia a los puntos señalados por Ahmed Yacoub Salahaldin y elabora una serie de razones, para explicar algunas de las lagunas de los servicios. Él es otro educador del campamento, que da clases para adultos en el centro comunitario del SCC: “Llevo ya 4 años viviendo en el campamento de Bilel, llegué aquí con mi familia. Antes era SUDO (Sudan Social Development Organisation) la que facilitaba cursos de formación para educación y preescolar. Ahora tenemos educación para adultos y clases de educación básica en el centro del SCC. Ya no hay preescolar aquí, desde la expulsión de SUDO, y fue difícil para los niños y sus madres. En la actualidad hay dos colegios abiertos, pero no son suficientes para el gran número de niños que necesita escolarización. Es una gran preocupación para nosotros, que somos los líderes de la comunidad acampada. El número de personas interesadas en asistir a clase es muy alto, por eso es necesario construir más aulas e incrementar el número de profesores en el campamento. La mitad de los niños de los campamentos consiguen ir al colegio, pero con la llegada de nuevas oleadas de desplazados, procedentes de Bilel, las dos escuelas ya no son suficientes. Yo doy clases a los adultos y gracias a eso puedo mantener a mi familia. En el centro hay sólo dos profesores. Hay otros profesores disponibles, sólo necesitamos más aulas para los niños”.

Mientras la gente de la comunidad habla de las lagunas que actualmente hay en Bilel, también podemos comprobar resultados sorprendentes, que destaca David Kat, el Responsable de Educación de SCC: “Hay muchos niños ahora que están escolarizados y muchas mujeres son felices porque están mejorando su estatus socioeconómico. La relaciones con la comunidad son de vital importancia para que prospere el trabajo y estamos todos muy unidos”.

Es evidente que en el centro comunitario se respira el gran respeto y la confianza que hay entre los trabajadores y los líderes comunitarios, que han recibido capacitación. Reina un fuerte sentido de asociación y colaboración, que ha conseguido éxitos para el centro, aunque se necesita ayuda para proceder con el proyecto de educación del SCC y responder a las crecientes necesidades de los miembros del campamento.

David dice: “Necesitamos ayuda para el programa Darfur, porque así podemos colmar las lagunas existentes en algunas áreas, tras la expulsión de algunas ONG de Darfur. Pedimos que la comunidad internacional proceda con su ayuda. Por favor, contribuyan a cambiar la vida de esta gente. Es de vital importancia”.