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Close to 400,000 people have benefitted from Caritas health care programmes so far. Credits: David Snyder/CRS

Close to 400,000 people have benefitted from Caritas health care programmes so far.
Credits: David Snyder/CRS

Las necesidades de asistencia médica originadas por el terremoto fueron inmensas. El sistema público de salud de Haití ya era carente antes del seísmo y la gente era demasiado pobre para pagarse esos servicios. Muchos hospitales y dispensarios fueron destruidos por el temblor.

Casi 400.000 personas se han beneficiado hasta la fecha de los programas de asistencia médica de Caritas. Los servicios que se han ofrecido son de traumatología, con 480 operaciones y primeros auxilios, en 21 hospitales y dispensarios, con la distribución de kits de salud y medicamentos y la financiación de una campaña de salud pública.

En marzo y abril, Caritas ha financiado también campañas de vacunación contra la difteria, el tétano, el sarampión, la rubeola. En dos meses, unas 4.000 personas pudieron vacunarse por primera vez contra esas enfermedades, frecuentes en Haití.

Ahora, que ya hemos cubierto las necesidades más urgentes causadas por el terremoto, Haití necesita ayuda en la reconstrucción de hospitales y para asegurar un mayor acceso a la atención médica a toda la población, sin tener en cuenta sus ingresos.

Como muchas organizaciones humanitarias ya han empezado a retirar sus unidades médicas provisionales de la ciudad de Léogâne, por ejemplo, los centros de salud de Caritas son ahora más necesarios que nunca.

Un noventa por ciento de la ciudad de Léogâne fue destruida por el seísmo. Caritas suministró tratamiento de urgencias durante las primeras semanas, después de la catástrofe. Ahora la gente necesita fundamentalmente servicios básicos de salud. Casos de diarrea, problemas respiratorios y dermatitis, causadas por la malas condiciones higiénicas, son los casos más frecuentes.

Aunque pueda parecer contradictorio, la gente no ha tenido nunca tanto acceso a la atención médica, como después del terremoto. Simplemente antes no podían permitirse el lujo de pagar la asistencia. Ahora, es necesario estabilizar la situación, asegurando el acceso a toda la población.