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Six percent of the population remain at risk, especially in some regions in southern Niger that have suffered from rodent plagues. Credits: Nathanaël Corre / Caritas International - Belgium

Six percent of the population remain at risk, especially in some regions in southern Niger that have suffered from rodent plagues.
Credits: Nathanaël Corre / Caritas International – Belgium

La situación alimentaria se ha estabilizado en la región del Sahel, especialmente en Níger, donde el número de personas a riesgo de malnutrición ha descendido desde más del 60 por ciento de la población a un 6 por ciento, en los últimos meses.

Ahora es de crucial importancia adoptar ulteriores medidas, dice el Secretario General de Caritas Níger, Raymond Younoussi Yoro.

¿Cómo es la situación actual en Níger en lo que se refiere a la seguridad alimentaria?

Sr. Yoro: La situación ha mejorado considerablemente, en los últimos meses. Según las últimas estadísticas, ahora hay 68 áreas vulnerables en el país y de ellas sólo 11 están en un estado crítico, en comparación con las 211 áreas vulnerables de diciembre de 2009. Somos optimistas, porque la próxima cosecha debería ser bastante buena. Sin embargo, un 6 por ciento de la población sigue estando en peligro, sobre todo en algunas regiones del sur de Níger que han sufrido plagas de roedores.

¿Qué problemas siguen existiendo?

Sr. Yoro: Estamos muy preocupados por la situación de los agricultores, tras esta crisis. Muchos de ellos ya han tenido que liquidar su producción o su ganado, y ahora se han quedado sin recursos e incluso tienen deudas pendientes. En algunas áreas, ya ha comenzado la cosecha, aunque en la mayoría de las regiones tendrá lugar entre octubre y noviembre. Hemos lanzado una campaña para proteger a estos agricultores e informarles sobre el valor real de sus productos. Se han creado redes comerciales muy eficaces para ejercer presiones en estos pequeños y pobres agricultores, con el fin de ellos vendan sus productos a precios mucho más bajos del valor comercial. Es necesario combatir este tipo de comercio injusto.

¿De qué manera la crisis de este año ha sido particular y cómo ha podido responder Caritas ante la misma?

Sr. Yoro: Este año tuvimos que trabajar en dos frentes. Primero abordamos una gran crisis de alimentos, causada concretamente por la sequía, que afectó a un 60 por ciento de la población del país. Sucesivamente, unas inundaciones provocaron daños en varios países del Sahel. Níger fue afectada también por esa catástrofe. Caritas ha ayudado a unas 136.000 personas en Níger, con distribuciones gratuitas de alimentos, actividades de dinero-por-trabajo y ferias de simientes. Nuestra ayuda se centró en la asistencia a los más vulnerables, principalmente los niños, las mujeres embarazadas o lactantes y algunas poblaciones rurales desfavorecidas.

En ocasión del Día Mundial de la Alimentación, el 16 de octubre, habrá debates sobre las estrategias a adoptar con el fin de combatir el hambre de manera más eficaz. En su opinión, ¿qué tipo de medidas deben ser prioritarias en Níger?

Sr. Yoro: Nuestro principio en Caritas es ayudar a los más pobres. Tenemos que ayudar a los pequeños agricultores, porque son ellos los que todavía corren el peligro de la malnutrición. Los negocios de la agricultura a gran escala no pueden ser una solución. No basta producir una cantidad suficiente de alimentos. Los pequeños productores necesitan contar también con unos ingresos, para poder pagar su propia comida. Tenemos que ayudarlos a mejorar y modernizar su producción. En Níger, podríamos fomentar el uso de fertilizantes orgánicos o mejorar el sistema de irrigación, con mejor explotación de los recursos hídricos del subsuelo. En muchos casos, la producción agrícola sigue siendo arcaica y no ofrece un rendimiento suficiente. Con mejores regadíos, podría haber dos cosechas al año, en lugar de sólo una. En la actualidad, pocos agricultores pueden contar con eso.

Es urgente conseguir este tipo de modernización. Estamos esperando un incremento exponencial de la población y muchas regiones ya están muy densamente pobladas, por eso será necesario alimentar a un número mayor de personas. Es necesario adoptar medidas ahora. Por ahora hemos superado el peor periodo de la crisis de alimentos, por eso nos podemos concentrar en la rehabilitación y prevención, con el fin de prevenir más crisis en los próximos años.