Esta página está a su disposición también en: Inglés, Francés

Saad Edwar Sa’ati was killed by terrorists as he worshipped at Mass. He was a community volunteer, helping the disabled and elderly.

Saad Edwar Sa’ati was killed by terrorists as he worshipped at Mass. He was a community volunteer, helping the disabled and elderly.

Entre los agujeros de balas y las ventanas rotas de la iglesia de Nuestra Señora de la Salvación de Bagdad están los nombres de los muertos, grabados en el suelo. Fueron masacrados cuando los terroristas irrumpieron en la iglesia durante la Misa dominical del pasado 31 de octubre.

Uno de los 44 fieles asesinados se llamaba Saad Edwar Sa’ati, era un voluntario de Caritas Irak, que trabajaba con los más pobres y vulnerables de la ciudad, sin tener en cuenta su religión, ni ideas políticas. Otros dos voluntarios de Caritas, Saham Adnan y Salam Adib, también fueron asesinados.

En el enfoque que Caritas Irak adopta con la pobreza y el conflicto en el país se incluye un programa comunitario de voluntarios. Caritas Irak también realiza proyectos de construcción de paz, que unen al pueblo cristiano y musulmán, en ambientes seguros para compartir experiencias.

Saad Edwar Sa’ati era uno de los más respetados voluntarios de Caritas Irak. Él siempre se aseguraba de que los ancianos recibían su compra, que los niños discapacitados pasaban un buen día divirtiéndose y, en Navidad, se vestía de Papá  Noel para llevar regalos a las familias pobres.

“Él estaba siempre con los pobres,  ancianos y discapacitados, era amigo de todos. Y todos eran testigos de su nobleza”, dice Nabil Nissan, Director Ejecutivo de Caritas Irak.

La madre de Saad, Eileen Najib Bunni, ya perdió un hijo durante la guerra entre Irán-Irak, en 1980. Durante el mismo conflicto, un yerno perdió una pierna.

Saad mantenía a su madre anciana, así como a su hermana, su cuñado discapacitado y sus dos hijos pequeños. Todos vivían en la casa de Saad.

Hace solo cinco meses, esa casa fue escenario de una gran alegría, cuando Saad se casó.

Esa casa se ve ahora quemada y vacía. Diez días después del atroz atentado en la Iglesia de Nuestra Señora de la Salvación, los terroristas volaron el coche familiar aparcado fue de casa. La mayor parte de la vivienda resultó destruida en la explosión.

La familia está aterrorizada ahora y vive con vecinos o duerme en la iglesia. Saad era la fuente de ingresos de la familia. Su sobrino de 13 años debe trabajar ahora  en una fábrica para que la familia tenga unos ingresos.

Los voluntarios de Caritas visitan a la familia y facilitan toda la ayuda posible.

La persecución sigue adelante, con una serie de bombas y ataques de mortero, cuyos objetivos son casas o negocios de cristianos de Bagdad y que han causado la muerte de seis personas y otras 33 heridas. Dos cristianos resultaron asesinados en  Mosul, donde viven otras hermanas de Saad.

Más de 46 iglesias han sido atacadas desde la invasión americana de Irak, en 2003. También numerosas mosqueas ha sido bombardeadas, sin embargo, son los cristianos los que se sienten específicamente objetivos de esta violencia y poco protegidos. Caritas Irak está exhortando al Gobierno para que ofrezca mayor protección.

“Muchos religiosos cristianos animan a los cristianos a quedarse y hacer frente al brutal e ignorante enemigo. Sin embargo, esa exhortación a quedarse no será escuchada por nadie, mientras no haya paz, dignidad y seguridad para los cristianos en Irak”, dice Nabil Nissan.

Entre 800.000 y 1,2 millones de cristianos vivían en Irak antes de la invasión americana de 2003. Ese número se ha visto reducido a unos 500.000 ante los reiterados ataques contra esta comunidad y sus iglesias. En noviembre, 40 familias abandonaron Mosul.

Los miembros del Comité Ejecutivo de Caritas Internationalis, durante su reciente reunión celebrada en Roma, dedicaron una oración especial  a los compañeros iraquíes: “Saad Edwar Sa’ati, Saham Adnan y Salam Adib eran faros de esperanza en Irak.

Como voluntarios de Caritas, demostraron ser personas con una visión diferente de Irak, que no implicaba derramamiento de sangre, sino amor al prójimo, sin tener en cuenta su religión. Esos faros han sido destruidos por la violencia y eso es una tragedia. Y que familias en luto sigan siendo perseguidas resulta escandaloso.

Los cristianos en Irak están haciendo frente a la aniquilación. No es porque somos cristianos que pedimos mayor protección para ellos, sino porque ser libre de toda persecución es un derecho humano fundamental. Cristianos o musulmanes: todos son rehenes de la violencia”, afirmó S.Em.ª Óscar Cardenal Rodríguez, Presidente de Caritas Internationalis.

Vean un galería fotográfica de Irak.