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Sher Ali, 14 years old, is sitting with his brothers in a temporary shelter he made after his house washed away due to flood in Shangla district in Khyber Pakhtunkhwa province of Pakistan. Credits: Asad Zaidi/CRS

Sher Ali, 14 years old, is sitting with his brothers in a temporary shelter he made after his house washed away due to flood in Shangla district in Khyber Pakhtunkhwa province of Pakistan.
Credits: Asad Zaidi/CRS

de Kamran Chaudhry, Responsable de Comunicaciones de Caritas Pakistán

Caritas Pakistán ayudará en la construcción de 2500 refugios para los desplazados a causa de las extensas inundaciones, que arrasaron viviendas y cultivos en la provincia de Sindh el año pasado.

“La reconstrucción de infraestructuras es esencial para que la población pueda volver a la vida normal. Las estructuras de madera de numerosas viviendas de adobe eran inservibles, tras pasar meses bajo el agua”, nos cuenta Shamas Shamaun, Secretario Ejecutivo de la Caritas diocesana de Hyderabad (Pakistán). Él estuvo visitando las aldeas de la costa norte de la provincia de Sindh, el pasado 25 de enero. Caritas Pakistán distribuirá material de construcción a unas 1500 familias de Karachi y otras 1000 familias del resto de la provincia, que fue la zona que registró el mayor número de personas sin techo, tras la crecida de hace seis meses.

El concepto de vivienda semi-permanente es innovador respecto a las estructuras existentes, construidas con vigas de madera y recubiertas de abobe. Caritas Pakistán supervisará la construcción y pagará a las familias por el trabajo que realicen construyendo sus propios hogares. Cada vivienda costará unas 60.000 rupias (698 USD), incluyendo un cobertizo tradicional sobre una base de hormigón y la mano de obra necesaria para completarla.

“Este sistema ofrecerá ayuda financiera, así como la sensación de propiedad. Además, la base de hormigón mitigarán futuros daños en esta zona propensa a las catástrofes”, añade Shamaun.

Unas 166.000 personas están todavía desplazadas, seis meses después de las devastadoras inundaciones que asolaron gran parte del país. Unas 2000 personas murieron y 1.700.000 viviendas registraron daños, mientras un quinto de la extensión total de tierra del país quedó sumergido, en julio del año pasado.

Según su informe provisional, Caritas Pakistán había lanzado una llamada pidiendo ayuda por valor total de de r 1.571.653 euros, mientras en octubre de 2011 ya se habían gastado 661.988 euros.

Caritas Pakistán ayudó a unas 44.670 familias, incluyendo a 2.950 que pertenecían a comunidades minoritarias, en la fase inicial de la emergencia, que se concluyó el mes pasado. Las unidades diocesanas distribuyeron 1554 tiendas de campaña de invierno, así como material para la reconstrucción de tejados para 166 familias. También se distribuyeron otros artículos, como cestas con comida, medicamentos, camas y ropa de cama, botellas de agua y artículos para la higiene personal.

Wali Muhammad, uno de los beneficiarios de Sindh, una de las provincias más afectadas por la riada, estuvo viviendo en un campamento de desplazados durante dos meses, tras perder seis acres cultivados de caña de azúcar y arroz. El ex agricultor ahora puede pescar, en los nuevos estanques que han surgido en su tierra de regadío.

“Tras dos semanas de limpieza, sólo una habitación puede ser reutilizada. El trabajo manual es la única opción para conseguir ingresos, hasta que maduren los cultivos”, nos dice señalando su vivienda que registro graves daños.