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More than 40,000 Ivorians have crossed into Liberia in early 2011 because of political instability in Ivory Coast. Some 25 people share a mud house in this village. CRS is building shelters for the Ivorian refugees and will also support host families. Credits: Lane Hartill/CRS

More than 40,000 Ivorians have crossed into Liberia in early 2011 because of political instability in Ivory Coast. Some 25 people share a mud house in this village. CRS is building shelters for the Ivorian refugees and will also support host families.
Credits: Lane Hartill/CRS

A medida que los enfrentamientos después de las elecciones en Costa de Marfil se han intensificado en las pasadas semanas, centenares de miles de personas han abandonado sus hogares huyendo de una situación que rápidamente podría convertirse en una guerra civil y en una crisis humanitaria permanente.

“Existe un temor generalizado entre la población que nos hace pensar que la situación podría empeorar,” dijo Jean Djoman, Director de Desarrollo Humano de Caritas Costa de Marfil.

“A pesar de que la situación se ha calmado un poco después de los enfrentamientos de la semana pasada, miles de personas siguen saliendo de la capital Abidján. La ciudad está literalmente vacía. En Abodo, un suburbio donde hubo enfrentamientos la semana pasada, un cuarto de millón de personas se han ido.”

La crisis de Costa de Marfil viene desde hace cuatro meses cuando el presidente saliente, Laurent Gbagdo, se reusó a entregar el poder a su rival, Alassane Ouattara, después de las elecciones generales del 2010. El señor Ouattara ha sido ya reconocido internacionalmente como el vencedor, aunque dos partidos de oposición siguen cuestionando los resultados.

Alrededor de 500.000 marfileños han abandonado sus casas en busca de refugio en algún otro lado del país o en el extranjero, y al menos 90.000 de ellos han cruzado la frontera con Liberia. Los desplazados necesitan urgentemente alimentación, agua, saneamiento y protección.

“Tenemos la gran esperanza que los esfurzos diplomáticos, en especial los de ECOWAS y la Unión Africana, logren prevenir lo peor. Al mismo tiempo, nosotros hacemos todo lo que podemos para ayudar a los desplazados,” dijo el señor Djoman.

A través de los miembros locales de Caritas Costa de Marfil y el apoyo de varias organizaciones miembro internacionales, Caritas ha estado ayudando a miles de personas desplazadas por los enfrentamientos durante los últimos meses.

“Caritas está presente en casi todos los 20 sitios donde la gente desplazada se ha concentrado y está proporcionando alimentos y otra ayuda muy necesaria como lo son artículos para el hogar, para la higiene y protección”, dijo el señor Djoman.

Solamente dentro la capital y sus alrededores, Caritas está ayudando a más de 20.000 desplazados, la mayoría de ellos son mujeres y niños. En febrero, Caritas Internationalis lanzó un apelo de € 300.000 para apoyar la respuesta a la emergencia.

Las diferentes comunidades religiosas, actualmente están proporcionando refugio a alrededor de 25.000 personas desplazadas. Mucha de la ayuda de Caritas y organizaciones asociadas es también distribuida a través de las oficinas locales de Caritas en parroquias.

La situación en la vecina Liberia, uno de los países más pobres del mundo, también está llegando a un estado crítico. Muchos marfileños llegan agotados después de caminar por horas o hasta días sin haber comido casi nada.

Los recién llegados han sido bien recibidos en Liberia, y la mayoría han sido acogidos por familias locales. Pero el gran numero de refugiados está poniendo una enorme presión en los ya limitados suministros de alimentos y agua.

Ann, una viuda de más de cincuenta años, vive en el pueblo de Glarlay, en Liberia. Ella sabe lo que es ser un refugiado, ya que se quedó sin hogar durante la guerra civil de Liberia. En aquel entonces, ella encontró asilo en casa de Kasong, Suwopaing y sus dos hijos, en Costa de Marfil. Ahora ella está haciendo lo mismo por ellos. Recientemente, ellos cruzaron la frontera huyendo de la violencia y Ann está haciendo todo lo que puede para ayudarlos. “Una buena acción merece otra,” dice ella.

Con cinco nietos que alimentar, Ann no tiene mucho que ofrecer a sus visitas. Pero les proporciona lo que puede: refugio, comida e incluso un pedazo de tierra para cultivar. “Ann ha sido de una gran ayuda para mí y mi familia,” dice Kasong. “Le estoy más que agradecida.”

“Ha sido un ejemplo inspirador el ver como las familias en Liberia están respondiendo a la crisis,” dice Philippe Mougin, agente humanitario para África del Oeste en CAFOD (Caritas Inglaterra y Gales). “Pero estos buenos samaritanos necesitan nuestra ayuda.”

Apesar de la bondad de Ann, los hijos de Kasong tienen muy poco que comer más allá de papilla de yuca. “En casa no comíamos esto,” dice Suwopaing con lágrimas en sus ojos. “No éramos ricos, pero podíamos proporcionar las necesidades básicas para nuestros hijos.”

El personal de Caritas está físicamente presente en Liberia para dar respuesta a la emergencia. Provee alimentación, semillas y otros productos esenciales como colchones, frazadas, ollas y sartenes. También construye letrinas para prevenir la propagación de enfermedades y proporciona apoyo a proyectos para proteger a los niños y otras poblaciones vulnerables.

“Por lo que está aconteciendo en África del Norte, esta emergencia ha sido olvidada,” dice Philippe Mougin. “ Pero la situación en Costa de Marfil empeora cada día. Será mucho más difícil proporcionar ayuda cuando la estación lluviosa comience, así que se necesita tomar acción ahora mismo.”