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Bangladeshi workers are returning to Dhaka from Libya. Upon return each returnee was given some money, food and transport facilities to reach bus terminal and railway station. Credits: Caritas

Bangladeshi workers are returning to Dhaka from Libya. Upon return each returnee was given some money, food and transport facilities to reach bus terminal and railway station.
Credits: Caritas

Miembros de Caritas en todo el mundo están buscando formas de ayudar a migrantes y libios a escapar del conflicto social en Libia.

Más de 100.000 de personas ya han arribado a Túnez y Egipto. Se espera que más migrantes llegarán a las fronteras libias, conforme continúa la violencia en el país norafricano.

Caritas ha enviado a dos Equipos de Respuesta para Emergencias a las fronteras de Libia con Egipto y con Túnez para evaluar las necesidades de los migrantes y determinar la ayuda de emergencia. (Ver fotos de las fronteras de Libia con Egipto y Libia con Túnez  border.) Asimismo, Caritas está trabajando en estrecha colaboración con sus organizaciones miembros nacionales en Níger y Libia.

Los inmigrantes en Libia se encuentran en una situación particularmente vulnerable. En Libia hay entre 500.000 y 1,5 millones de inmigrantes. La mayoría de ellos son del África subsahariana y se quedaron varados en Libia tratando de llegar a Europa.

Mientras que muchos ciudadanos tunecinos y egipcios han logrado volver a su país natal, los migrantes de otros países no han tenido tanta suerte.

“No pueden contactar con sus gobiernos, que, encima de todo, no están haciendo nada para ayudarlos”, dijo el P. Alan Arcebuche, Director de Caritas Libia, en declaraciones al periódico italiano Avvenire.

Libia también es uno de los principales destinos para migrantes bangladesíes. De acuerdo al gobierno de Bangladesh, aproximadamente entre 50.000 y 60.000 bangladesíes viven en Libia; la mayoría de ellos trabajan en el sector de la construcción o en empresas extranjeras. Ahora, miles han tenido que escapar del conflicto y se encuentran varados en las fronteras libias.

Caritas Bangladesh y muchas otras asociaciones de migrantes organizaron una “Cadena humana” el 28 de febrero en la capital bangladesí, Dhaka, para hacer conciencia de la suerte de los migrantes y exigir la intervención del gobierno. A dicho evento se unieron cientos de familiares de trabajadores migrantes de diferentes distritos del país.

Caritas y las otras organizaciones participantes también le presentaron un informe al Ministerio de Asuntos Exteriores de Bangladesh en el cual se insta al gobierno a proporcionar alimentos y agua, a garantizar la seguridad de los migrantes y, de ser posible, evacuarlos. El gobierno de Bangladesh ya ha tomado en cuenta algunas de estas recomendaciones.

Mientras tanto, los servicios de Caritas para los inmigrantes en Libia no pueden funcionar adecuadamente debido al conflicto social. Por ejemplo, tres hermanas franciscanas que trabajan en el Centro de Caritas para migrantes en la capital, Trípoli, tuvieron que parapetarse en sus casas. “No es posible ir al centro en donde atendemos a los migrantes”, dijo la Hna. Sherly Joseph. Las hermanas han dicho que por el momento se siente relativamente seguras, pero lamentan no haber podido mantener abierto el centro para migrantes.

El Obispo de Trípoli, Mons. Giovanni Martinelli reconoció el apoyo que las instituciones de la Iglesia católica han estado recibiendo de otras organizaciones de inspiración religiosa. “Nos pusimos en contacto con Medialuna Roja y con otras organizaciones musulmanas para pedirles protección para nuestras iglesias y conventos, así como para los fieles y las hermanas que trabajan en hospitales”, dijo.