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Migrant workers, especially women and children, are often vulnerable to exploitation and abuse. Credits: Pascale Palmer/CAFOD

Migrant workers, especially women and children, are often vulnerable to exploitation and abuse.
Credits: Pascale Palmer/CAFOD

Caritas Internationalis exige a las Conferencia Internacional del Trabajo (1-17 de junio, Ginebra) la creación de una protección legal para los trabajadores domésticos, con la adopción del Convenio y Recomendación “Trabajo decente para los trabajadores domésticos”.

Declaración de Caritas Internationalis para la CIT 2011

Caritas ha estado realizando acciones de incidencia defendiendo los derechos de los trabajadores domésticos migrantes con su campaña “Bajo el mismo, bajo la misma ley”. Con frecuencia, los trabajadores migrantes, especialmente las mujeres y los niños, son vulnerables a la explotación y los abusos.

Caritas quiere que sea plenamente reconocido el Artículo 7 del convenio propuesto, relativo a los trabajadores domésticos migrantes. El Convenio está propuesto por la Organización Internacional del Trabajo. Si fuera adoptado por la Conferencia, pasaría luego a la subsiguiente ratificación e implementación en legislaciones nacionales y derecho internacional.

Caritas participará en un evento paralelo, los días 3-4 de junio, junto con sus organizaciones asociadas en el Centro Ecuménico de Ginebra.

Martina Liebsch, Directora de Incidencia de Caritas Internationalis, afirma: “No tenemos leyes adecuadas para la protección de los trabajadores domésticos. La Conferencia Internacional del Trabajo es un paso importante en el desarrollo de normas laborales para los trabajadores migrantes. La protección de personas vulnerables, como son los trabajadores domésticos y especialmente los migrantes, es un deber moral”.

Caritas indica también asuntos que considera de vital relevancia para proteger a los trabajadores migrantes. Los menores de 18 años no deberían trabajar en el sector doméstico como profesionales. A Caritas le preocupa particularmente que aquellos que son migrantes deban hacer frente a un mayor riesgo de abusos. Están aislados, separados de sus familias y dependen casi completamente de sus empleadores. Si necesitan trabajar, es necesario defender su derecho a la enseñanza.

Los trabajadores migrantes que hayan sufrido abusos deben tener realmente acceso a la justicia y la compensación. Durante el proceso y tramitación legal, Caritas considera que los inmigrantes deben poder tener la posibilidad de quedarse en el país de destinación.

Es necesario un seguimiento eficaz de las agencias de empleo, para poner fin a las prácticas abusivas. Alguna de ellas cobran altos honorarios, sin poner a disposición medidas de protección, ni acceso a la justicia. Deberían renovar sus licencias regularmente y habría que cerrar aquellas que no respeten las reglas.

Los gobiernos deberían consentir a los trabajadores migrantes beneficiarse de las contribuciones que paguen durante su vida laboral, en el país interesado, en forma de planes de pensión, que pueden ser transferidos a sus propios países.

Es necesario establecer un sistema de capacitación y diplomas, con el fin de que el trabajo doméstico sea reconocido oficialmente como una profesión.

Los trabajadores domésticos migrantes deben poder negociar su convenio colectivo, compartir experiencias y apoyo. Hay que reconocer su vulnerabilidad ante el aislamiento y sufrimientos psicológicos.

Para más información, pueden ponerse en contacto con Michelle Hough (+39 06 69879752/+39 334 2344136 o hough@caritas.va