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Giving girls a safe environment to learn in Darfur like theWohda Wattneya Co-School. Credits: Mohamed Nureldin/Act Caritas

Giving girls a safe environment to learn in Darfur like theWohda Wattneya Co-School.
Credits: Mohamed Nureldin/Act Caritas

Los centros comunitarios están atrayendo a más desplazados en Dar fur, fomentando vínculos más fuertes y al mismo tiempo enseñándoles aptitudes prácticas; algunos de ellos llevan ya ocho años viviendo en campamentos de socorro. Aunque Dar fur prácticamente ha desaparecido de los titulares, los combates empeoraron en 2010 y otras 250.000 personas fueron desplazadas de sus hogares.

En el centro comunitario del campamento Bitel se enseña albañilería y soldadura. David Kat, Encargado de Educación de Adultos en el campamento dice que las aptitudes se trasladan al campamento y se comparten: “Los hombres también se vuelven instructores. Asimismo, pueden buscar empleo en el pueblo y ver más allá de los estrechos confines del campamento”.

En 2010, Caritas Internationalis le brindó asistencia a medio millón de personas, trabajando en cooperación con Acción Conjunta de las Iglesias (ACT, por sus siglas en inglés), una alianza de organizaciones de iglesias protestantes y cristianas ortodoxas. Desde 2004, Caritas y sus contrapartes han recaudado US$90 millones para la gente de Dar fur. El miembro de Caritas, Catholic Relief Services, tiene un programa aparte que beneficia a otras 500.000 personas en Darfur.

Aunque actualmente la inseguridad limita mucho el trabajo en los campamentos de socorro, se llevaron a cabo 25.000 consultas prenatales y se distribuyeron 6.000 kits para parto seguro. Se construyeron trece nuevas aulas en cuatro escuelas y se instalaron seis bombas solares de agua.

Al otro lado de la frontera, en Chad del este, Caritas también trabaja, tanto con refugiados de Dar fur como con habitantes locales empobrecidos. El presupuesto de Caritas para 2010 era de más de US$1,5 millones para proyectos como distribuir semillas y herramientas para que la gente pudiera empezar a sembrar y a valerse por sí misma.

David Kat dice que es fundamental mejorar la condición socioeconómica y las relaciones en estas áreas llenas de tensión en Dar fur y Chad, en donde ha habido conflicto entre los habitantes de la localidad y los desplazados. “El sentido de confianza ha hecho que los centros comunitarios sean un éxito y entablar relaciones es vital”, dijo.