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Desertification in Algeria Credits: Wikicommons

Desertification in Algeria
Credits: Wikicommons

Por el personal de Caritas Argelia

Al igual que muchos países en África, Argelia no se ha escapado de los efectos de fenómenos meteorológicos extremos o poco habituales para la estación del año. La región, conocida por su clima árido y semiárido, es altamente vulnerable a cambios en el clima. Durante los últimos 50 años se ha observado un aumento en la cantidad de fenómenos meteorológicos extremos.

Entre los fenómenos que corroboran este cambio, los cuales se registran en estudios climatológicos realizados por la Oficina Meteorológica Nacional, se incluye una creciente frecuencia en las lluvias torrenciales, especialmente en los altiplanos (p. ej. Ghardaïa y Béchar en 2009-2010), que por primera vez en la historia han provocado inundaciones. Es posible que para 2020, la lluvia diaria exceda el promedio anual normal en el sur del país.

Asimismo, han ocurrido otros fenómenos extremos: ciclogénesis, sequía, olas de calor y tormentas de arena. Los científicos estiman que la precipitación pluvial se reducirá en aproximadamente un 20 por ciento en los próximos años.

Expertos del “Instituto de Formación e Investigación Hidrometeorológica” prevén una reducción en la temporada de lluvias y un incremento de 1° a 1,5° en la temperatura para 2020, lo que tendría consecuencias fatales para el 30 por ciento de las especies animales. Asimismo, estima que la temperatura aumentará otros 3°C para 2050 debido al calentamiento del planeta.

La cantidad de días de nevada se ha reducido en 40 por ciento en varias regiones de Argelia, como Tlemcen, Ouarsenins y Djurdjura.

Otro impacto es la considerable rarefacción de los recursos hídricos.

Altas temperaturas diurnas y nocturnas, y olas de calor. La flora y la fauna terrestres y marinas se han visto seriamente afectadas por estos incrementos: el cambio en las condiciones medioambientales favorece y/o desfavorece algunos factores ambientales por encima de otros, lo cual resulta en cambio en los entornos y en las especies de flora y fauna que los integran. El cambio se manifiesta en la rarefacción y/o desaparición de especies para el detrimento de otras, desertificación y contaminación que resultan en la degradación del medioambiente.

Otros aspectos de los efectos del calentamiento del planeta en las áreas costeras de Argelia incluyen el incremento en el nivel del mar y olas peligrosas (tormentas más fuertes y más frecuentes en 1980, 1989, 1995 y 2001), lo cual provoca la erosión e incluso el desaparecimiento de playas; por ejemplo, las playas al oeste de Alger, las playas de Béjaïa, Bourmedes y Orán. Estos fenómenos resultan en la pérdida de playas (p. ej. la Playa Oeste en Sidi Fredj al oeste de Alger), y consecuentemente en la pérdida de ecoturismo e interés económico, intrusión salina (salinización de suelos y agua subterránea) y en la inundación de zonas costeras bajas.

Argelia ha sido uno de los primeros países africanos en ratificar todos los artículos de los acuerdos internacionales de protección medioambiental (incluyendo el Protocolo de Kioto y el Convenio de Barcelona). Sin embargo, su aplicación y monitorización han sido inadecuados. Por ejemplo, el Ministerio de Planificación, Medioambiente y Turismo Regional organiza conferencias y seminarios casi todos los años para discutir cuestiones medioambientales. Se han establecido acuerdos, leyes y planes, pero su aplicación es muy restringida en cuanto a espacio (generalmente sólo en la capital) y tiempo.

Argelia está fuertemente involucrada en temas de “calentamiento del planeta y medioambiente” en los frentes político y económico. Sin embargo, casi no se han tomado medidas para remediar la situación.

Según expertos en meteorología y medioambiente en Argelia, en el futuro será necesario pensar en desarrollar fuentes energéticas renovables, transporte público y técnicas de aislamiento en la construcción, y establecer sistemas de vigilancia y alerta para la sequía y las olas de calor en todos los pueblos y ciudades vulnerables. En mi opinión, para lograr esto es necesario comenzar por intensificar los esfuerzos de extensión y concienciación relativos a la protección medioambiental, la lucha contra toda forma de contaminación y el desarrollo de una cultura para la protección de la naturaleza y sus recursos entre todos los ciudadanos y las autoridades.