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Caritas supported peacebuilding through participation in Sudan. Credits: Sara Farjado/CRS

Caritas supported peacebuilding through participation in Sudan. Credits: Sara Farjado/CRS

Los combates en el sur de Sudán apenas finalizaron hace cinco años, después de más de tres décadas de guerra. Todo lo que mucha gente conocían era conflicto. “ Tenemos que trabajar a todo nivel y en todas las áreas para construir la paz sostenible”, dice Paul Nantulya, experto en construcción de la paz en el sur de Sudán, que trabaja para uno de los miembros norteamericanos de Caritas, CRS.

“Las iglesias son la arquitectura para la construcción de la paz en la que se basa todo en el sur de Sudán; tienen una profunda memoria institucional y amplios conocimientos y habilidades. Hemos creado diplomacia ‘entre pueblos’ y debates de las bases al ejército a la cumbre del liderazgo político. Un elemento crucial ha sido nuestra inversión para darle capacitación y medios de sustento a la gente, lo que ayuda a reducir las posibilidades de que vuelvan a levantar un arma”.

Duku Martin John fue uno de los muchos jóvenes que no sabía de nada más que de guerra. Ahora presenta “Un Pueblo”, un programa de radio sobre reconciliación apoyado por la Red de radios católicas de Sudán. “La primera vez que salí al aire no podía sostener los papeles”, dijo, “me temblaban demasiado las manos. Estoy muy orgulloso porque ahora lo puedo hacer, aunque fui obligado a abandonar mi hogar y estudié en una escuela pobre”.

Otros jóvenes han recibido formación como periodistas e ingenieros de sonido, y utilizan estudios de alta tecnología para transmitir mensajes de paz y participación civil.

La participación política cobró importancia adicional en 2010, cuando el sur de Sudán se preparaba para llevar a cabo un referendo sobre su futuro en los primeros días de 2011. Conforme aumentaron las tensiones, la Iglesia católica intensificó sus esfuerzos para motivar a la gente a ejercer su libertad de voto y a hacerlo pacíficamente. Los obispos católicos de Sudán también pidieron ayuda del extranjero para asegurar que el histórico sufragio fuera libre, justo y no violento.

Viajaron a Nueva York en octubre como parte de una delegación ecuménica para hacer incidencia directamente con el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon; y lanzaron la campaña “101 días de oración por la paz en Sudán”, en la que participó gente de todo el mundo. Miembros de Caritas se adhirieron a la campaña y le brindaron un gran apoyo a los habitantes del sur de Sudán. El padre Santino Maurino Morokimomo, Secretario General de la Conferencia de Obispos Católicos de Sudán, dijo: “El saber que hubo miles que se unieron a nosotros en oración nos dio la esperanza de que era posible lograr la paz a pesar de los desafíos a que nos enfrentábamos”.

Previo al sufragio, Caritas estuvo trabajando en el terreno haciendo preparativos en caso de que estallara la violencia. Mediante un Llamamiento de Caritas para la preparación para emergencias se almacenaron artículos de super vivencia cerca de posibles focos claves de violencia, y se capacitó al personal para que estuviera preparado y pudiera hacer planes para cualquier contingencia. Y una semana antes de la votación, se encomendó a las aguas del Río Jur, en el una vez devastado por la guerra pueblo de Wau, una caja conteniendo algunas de las oraciones por la paz.

Las plegarias fueron respondidas con una votación tranquila y disciplinada en enero.

El experto en construcción de la paz, Paul Nantulya, comentó: “ Ver el entusiasmo que la gente del sur de Sudán tiene por la paz, la reconciliación y la reconstrucción, es una lección de humildad. Me enorgullece que las iglesias los hayan podido ayudar. Este es un momento histórico, como cuando Sudáfrica optó por la libertad en 1994. Me da optimismo y me enorgullezco de ser africano”.