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Caritas Pakistan's medical camp in Basti Chanaawar, Punjab Province. Credits: Kamran Chaudhry/Caritas Pakistan

Caritas Pakistan’s medical camp in Basti Chanaawar, Punjab Province.
Credits: Kamran Chaudhry/Caritas Pakistan

A finales de agosto de 2010, casi la quinta parte de Pakistán se encontraba sumergida bajo el agua. En toda su longitud, el río Indo se había salido de su cauce, arrasando casas, destruyendo cosechas y ganado, y ocasionando enfermedades. Fue un desastre sin paralelo para los 20 millones de personas afectadas por las inundaciones.

“Estábamos durmiendo cuando escuché los gritos de que el agua había desbordado el terraplén. Al principio pensé que íbamos a morir. Sin embargo, logramos escapar con charpoys (camas) y mis cinco nietos”, dijo Gamul Mai, 60. “Las enfurecidas aguas arrasaron nuestra casa de adobe. Nunca había estado tan aterrada en toda mi vida”.

Después de haber escapado una ola de casi un metro en su aldea en Sindh, Pakistán, Gamul Mai cayó con fiebre alta. Pocos después, ella fue a un centro de salud operado por Caritas Pakistán acompañada por sus dos sobrinas, quienes padecían de malaria y alergias en la piel.

También recibió comestibles y mosquiteros de Caritas Pakistán durante una repartición en Khewali, una de las aldeas inundadas en Kashmore, en Sindh.

En la misma repartición, Ali Nawaz, un agricultor musulmán de 42 años, le contó a Caritas cómo había perdido un año de aprovisionamiento de trigo y cosechas maduras. “La caña de azúcar y los arrozales estaban casi listos. Ahora, toda mi tierra irrigada está bajo agua”, dijo.

Más de 350.000 víctimas de las inundaciones, como Mai y Nawaz, recibieron provisiones de socorro como colchonetas y mosquiteros de Caritas en los meses que siguieron a las inundaciones. 100.000 recibieron ayuda con paquetes de alimentos.

Para ayudar a que la gente tuviera acceso a atención médica después de las inundaciones, Caritas instauró puestos de salud y dispensarios, además de clínicas móviles que viajaban a las áreas más afectadas.

Médicos de Caritas Países Bajos (Cordaid) trataron a las personas con diarrea severa e infecciones respiratorias, y reportaron un fuerte incremento en infecciones de la piel provocadas por el agua contaminada. En total, Caritas trató a 88.000 víctimas de las inundaciones.

La confederación Caritas está trabajando en Pakistán a través del miembro nacional Caritas Pakistán, de Cordaid (Caritas Países Bajos), Trócaire (Caritas Irlanda), CRS (un miembro con sede en Estados Unidos) y Caritas Suiza. Un Coordinador Nacional ha fomentado la cooperación en la labor de los diferentes miembros.

El Obispo Joseph Coutts, Presidente de Caritas Pakistán, dijo: “Esta fue la peor inundación en 80 años, más de lo que yo tengo memoria. Hemos ayudado a la gente a ayudarse a sí misma a recuperarse”.