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The area of Sundarbans is the single largest swathe of mangroves in the world. Credits: Caritas

The area of Sundarbans is the single largest swathe of mangroves in the world.
Credits: Caritas

Por el personal de Caritas Bangladesh 

Cazar cangrejos en los vastos manglares del Sundarbans, en Bangladesh, es una forma peligrosa de ganarse la vida. Un poema local dice que uno siempre debe sentir “un poco de escalofrío” cuando se desplaza por la red de canales, pantanos e islotes, porque el tigre real de Bengala no trabaja con un “horario”.

El Sundarbans, “hermosa jungla”, es la franja de manglares más grande del mundo. Los manglares costeros y el pantano de agua dulce tierra adentro, que se anegan estacionalmente, abarcan un área de 10.000 km2 de la Bahía de Bengala, la mitad de la cual se encuentra en Bangladesh. Son una de la maravillas de la naturaleza, hogar de un diverso ecosistema de flora y fauna. Son una fuente de sustento para la población local, que pesca, recoge madera, cangrejos, camarones y miel ahí.

Sin embargo, en el bosque oscuro y los canales, es fácil para los tigres acechar y atacar a hombres y mujeres absortos en su labor. En abril de 2011, dos pescadores, dos días seguidos, fueron atacados por los depredadores y murieron. Los tigres de Bengala matan a entre 50 y 250 personas cada año.

La familia de Hazari Lal ha trabajado el Sundarbans desde 1850. Su abuelo talaba los manglares y cultivaba la tierra. Sin embargo, ese estilo de vida está cambiando. El incremento en los niveles del mar y en la salinidad hace que sea más difícil sembrar cultivos. Hazari y sus hijos se vieron obligados a complementar el ingreso familiar cazando cangrejos en el Sundarbans.

El año pasado, un tigre atacó mientras pescaban en un canal desde su pequeño bote pesquero. Luego de veinte minutos de angustiosa batalla, el tigre se cayó en arcilla pesada y quedó atrapado durante suficiente tiempo como para que los hombres pudieran escapar.

Hazari se negó a volver al Sundarbans después del ataque. Solicitó apoyo económico de Caritas Bangladesh para montar una granja de engorde de cangrejo en su aldea. Luego de recibir capacitación y una pequeña inversión, aprendió a criar cangrejos en un estanque cercano. Ha ganado lo suficiente para ampliar su granja e incluso para comprar una furgoneta. Decidió no ir más al Sundarbans en el futuro.

El incremento en el nivel y el mar y, consecuentemente, en la salinidad están afectando a comunidades en todo el Sundarbans. Ha habido una reducción en la biodiversidad de ganado, peces, plantas, aves, cultivos y pastos. Las tierras de cultivo han sido estropeadas.

El daño al medioambiente está empeorando la situación. La cría de camarón para fines comerciales se inició en área en 1980. Terratenientes se apropiaron por la fuerza de tierras de cultivo y las convirtieron en grandes camaroneras. La cría de camarón requiere de menos trabajo que las actividades agrícolas tradicionales. Las granjas utilizan agua salinizada que se filtra al área circundante, volviéndola inservible.

Como consecuencia ha habido desempleo y emigración. Caritas Bangladesh está trabajando con comunidades pobres para ayudarlas a garantizar su sustento.

En el año 2.000, Caritas Bangladesh organizó un curso sobre apicultura para siete agricultores pobres de la aldea de Singhertoli. Luego de haber recibido la capacitación, los agricultores empezaron la apicultura en panales ubicados a la par de sus granjas. Poco a poco fueron creando redes con los otros apicultores en el país. Ahora, 150 agricultores tienen panales “en cajas” en la aldea.

Los agricultores trasladan las cajas al Sundarbans, en donde los manglares florecen durante períodos cortos de mediados de enero a mayo. El área se convierte en un enorme panal. Los agricultores han tenido tanto éxito que otros han venido de lejos para aprender sus técnicas. Y las abejas están ayudando a proteger la biodiversidad.

Miel es tan sólo una de las cosas que Caritas ayuda a producir. La aldea de Dhankhali es otra área altamente salinizada. La mayoría de los pobres bebe agua de estanque. Sin embargo, el estanque de la aldea no está protegido con un dique alto y le entra agua sucia; además también lo utilizan el ganado y otros animales. Las enfermedades son comunes, especialmente entre los niños.

La comunidad le pidió apoyo a Caritas en 2001. Caritas trabajó con la aldea para preparar un plan conjunto de gestión del agua y brindó apoyo técnico y económico para construir una reserva para captación de agua utilizando el techo de la escuela local y almacenamiento adecuado. Ahora, el agua es más limpia y el nivel de enfermedades se ha reducido.

Además de proporcionarle un sustento a la gente y un hábitat para una rica biodiversidad, el Sundarbans también protege a Bangladesh de inundaciones ocasionadas por los ciclones estacionales en la Bahía de Bengala.

Sin embargo, la UNESCO dice que, según lo pronosticado por los científicos, si el nivel del mar sigue subiendo y no se supervisa la explotación por parte del hombre, se podría perder hasta el 75 por ciento de los manglares. Eso es suficiente para sentir escalofríos y una de las principales razones por las que Caritas Bangladesh ha sido una voz constante en la incidencia a favor de acción sobre el cambio climático.