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Workers hired by CRS partner agency the Hararghe Catholic Secretariat (HCS) inspect bags of split peas provided by USAID before a CRS-supported distribution as part of the ongoing Productive Safety Net Program in the town of Chelenko. The program targets more than 302,000 vulnerable people with food to fill recurring food gaps across much of the region. Credits: David Snyder/CRS

Workers hired by CRS partner agency the Hararghe Catholic Secretariat (HCS) inspect bags of split peas provided by USAID before a CRS-supported distribution as part of the ongoing Productive Safety Net Program in the town of Chelenko. The program targets more than 302,000 vulnerable people with food to fill recurring food gaps across much of the region.
Credits: David Snyder/CRS

¿Cómo es la situación humanitaria en el Cuerno de África?

Una grave sequía ha causado la carestía que está arrastrando a millones de personas al hambre, en Kenia, Etiopía, Somalia y áreas cercanas. Ha sido declara la hambruna en varios distritos de Somalia. Como las cabras y el ganado se están muriendo de sed y hambre, la gente que se dedica a la cría del ganado está perdiendo sus medios de sustento. Centenares de millares de niños sufren malnutrición.

Las condiciones meteorológicas extremas han secado los cultivos, así como los ríos y otros recursos hídricos. Estas pérdidas se han registrado cuando las reservas de los hogares campesinos ya eran extremadamente bajas, mientras esperan que madure la cosecha de mediados de año – lo que pudieron sembrar y no usaron las simientes como comida para la familia.

La vertiginosa subida de precios de los artículos comestibles – no sólo causada por la sequía, sino también por las condiciones de la economía mundial – ha afectado a mucha gente ya empobrecida en la región, incluyendo a la población urbana.

¿Qué hace la gente para seguir adelante?

Centenares de miles de somalíes han abandonado el país y muchos de ellos lo hicieron a pie, hasta los campamentos de refugiados de las vecinas Kenia y Etiopía. Escapaban de la muerte por inanición y el conflicto armado.

Los pastores se desplazan cada vez más lejos, a nuevos territorios, buscando pastos para su animales, a veces usurpando tierras se uso tradicional en otras comunidades. En algunas partes de la región, han surgido enfrentamientos a causa del agua y el derecho a los pastos.

Los aldeanos están talando árboles para vender leña como combustible o están emigrando a ciudades ya superpobladas, en las que es muy difícil encontrar trabajo. Los pastores están malvendiendo su animales para comprar comida, lo que supone un daño para su futuro sustento. Las últimas y escasas lluvias han cambiado los tiempos de cosecha de los cultivos, dejando así a los agricultores confusos sobre la temporada de siembra.

¿Cuántos son los damnificados?

Según un informe de la ONU para la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), fechado el pasado 30 de septiembre, hay 13 millones de persona en la región que necesitan ayuda de emergencia. Especialmente en Somalia, centenares de personas corren peligro de muerte si no se interviene urgentemente. En Etiopía, a causa de la sequía y consecuente pérdida de cultivos y animales de granja, millones de personas no tendrán comida ni agua suficiente los próximos 3-6 meses.

¿Qué ha hecho Caritas para ayudar?

Desde que las consecuencias de la sequía se hicieron más graves y persistentes, a mediados de 2011, Caritas ha:

  • Distribuido más de 200 toneladas de ayuda alimentaria a niños desnutridos y madres lactantes, sobre todo en centros específicos para la nutrición.
  • Facilitado trigo, aceite de cocina y otros artículos alimenticios, a unas 500.000 personas.
  • Suministrado agua limpia a unas 250.000 personas
  • Ayudado a los agricultores a adquirir simientes más resistentes a la sequía y bombas de irrigación.
  • Distribuido más de 10.000 animales de granja, como cerdos y pollos, a los agricultores necesitados.
  • Cavado pozos y reparado instalaciones, como tanques de agua.
  • Construido 12.000 micro-cuencas y zanjas y 45 presas de retención para potenciar el acceso al agua a largo plazo.
  • Construido instalaciones sanitarias, como duchas y letrinas.
  • Capacitado a los agricultores para recoger el agua de lluvia y en tecnologías para proteger el terreno.
  • Pagado a personas empobrecidas (con dinero o comida) para que construyeran infraestructuras, como canales que potencien la resistencia de las comunidades ante las inclemencias del tiempo en el futuro.

Los miembros de Caritas han trabajo en la región durante años, con el propósito de reducir los efectos de las condiciones climáticas extremas. En lugares como Dire Dawa, en la región oriental de Etiopía, Caritas ya construyó sistemas de irrigación hace ocho años y gracias a ellos los granjeros que cultivan verduras están pudiendo capear esta sequía.

Sin embargo, en muchas regiones, la situación es desesperada. Caritas seguirá instalando o reparando sistemas de irrigación, con la intención de asegurar potable limpia, así como para los cultivos y los animales. Caritas también seguirá respondiendo a las necesidades alimentarias más inmediatas, con el fin de prevenir el hambre.

¿Cuánto dinero se ha recaudado y cuántas personas están recibiendo ayuda?

Con la ayuda de los católicos de todo el mundo y otros contribuyentes generosos, Caritas está desarrollando o implementando programas por valor de 31 millones de euros para ayudar a la población hambrienta del Cuerno de África. Los programas de Caritas están ayudando a 1.113.000 personas en dicha región.

¿Cuáles son las Caritas interesadas?

Caritas está respondiendo a la crisis alimentaria a través de sus miembros nacionales, como Caritas Kenia, el Secretariado Católico de Etiopía (Caritas Etiopía) y Caritas Somalia. Muchos otros miembros de Caritas – incluyendo a CRS, CAFOD, Trocaire, Cordaid y Caritas Alemania – también están presentes en el terreno. A la llamada de emergencia de Caritas, pidiendo ayuda ante esta crisis, se han recibió respuestas de numerosos países de Europa, América del Norte, América Latina-Caribe y Oceanía.

¿Mejorará la situación?

Si las lluvias de este otoño serán suficientes, la situación mejorará. En algunas zonas, la demanda de camiones cisternas se ha visto reducida, porque ya no son necesarios.

Sin embargo, para que se recuperen las familias afectadas por la sequía pasará más tiempo y, por eso, será necesaria la ayuda internacional, con el fin de recuperar la pérdida de los animales de granja y de unas o dos cosechas.

¿Cómo podemos prevenir esto en futuro?

La comunidad internacional debe ayudar a la gente a adaptarse a las nuevas condiciones meteorológicas, realizando inversiones a largo plazo en sistemas para la gestión de los recursos hídricos, con normas de implementación que pueden prevenir aumentos drásticos en los precios de los alimentos y abordando esas causas estructurales, profundamente arraigadas, que causan injusticias y sufrimientos.

Hay que trabajar en la irrigación, con el fin de que la tierra sea arable. Se necesitan inversiones importantes en soluciones sencillas de baja tecnología y coste reducido, para mejorar la retención del agua pluvial y del terreno, y reabastecer las faldas acuíferas. Hay que reforzar la fertilidad del terreno, proteger las praderas e incrementar el uso de simientes resistentes a la sequía, así como de fertilizantes y abonos naturales.

Es importante promover la paz y la estabilidad en Somalia. Sin la paz, la población no podrá responder a sus necesidades alimentarias a corto plazo, ni invertir en el propio futuro.