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Caritas works to prevent at-risk young women from falling victim to traffickers by holding informative workshops. Credits: Caritas Nepal

Caritas works to prevent at-risk young women from falling victim to traffickers by holding informative workshops.
Credits: Caritas Nepal

Para conmemorar la publicación de un nuevo informe de Caritas sobre el rostro femenino de la migración, la funcionaria de comunicaciones Laura Sheahen y la fotógrafa Katie Orlinsky viajaron a Nepal para documentar la trata de niñas y mujeres. Siga su viaje.
Por Laura Sheahen 

“Estábamos escondidas bajo las tablas del piso durante las redadas de la policía. Eramos diez – estábamos tan apretujadas que una no podía respirar”. Rekha* tenía catorce años cuando salió de su país, Nepal, rumbo a la India; dijo que sí cuando la madre de una amiga le ofreció trabajo doméstico en el extranjero. Sin embargo, cuando Rekha llegó a la India, no había tal empleo como sirvienta. En vez de ello, se encontró en una habitación oscura con muchas otras niñas. “Yo lloraba mucho. Ni siquiera podía hablar hindi”, recuerda. “Conocí a otra chica nepalesa que me dijo: ‘Te vendieron'”.

En los 18 meses, Rekha fue vendida a tres burdeles diferentes. En el último, convenció a un cliente para que la dejara utilizar su teléfono celular – y le dijo a la policía del escondite bajo las tablas del piso. La policía liberó a Rekha y a otras 24 niñas.

Muchas chicas nepalesas no son liberadas. Atrapadas en burdeles, trabajan como prostitutas durante años, haciendo dinero para los dueños que las compran y las venden. A menudo las golpean y a veces las drogan. “Hay esbirros merodeando todo el tiempo para atrapar a cualquier prostituta que intente escapar”, dice Priti Patkar, quien dirige programas de rehabilitación para mujeres víctimas de la trata en Mumbai, India.

Algunas chicas apenas hablan cuando llegan a los albergues del gobierno después de las redadas. “En el albergue, yo le tenía miedo a todo y a todos”, dice Rekha. “Todo mundo me había engañado. Yo pensé: ‘¿Y si estas mujeres también me venden por algún lado?'”

Pero poco a poco aprenden a confiar. Con ayuda de Caritas y otros grupos, reciben apoyo psicosocial, asistencia legal si deciden llevar a juicio a la gente que las vendió, y capacitación laboral.

En un alberque en Mumbai, financiado parcialmente por un miembro de Caritas, 20 chicas están sentadas en el piso clasificando hierbas como parte de su capacitación en hostelería. Hablan acerca de estrellas de cine y de la rutina de baile que están planeando para un concurso que se llevará a cabo próximamente. Parecen adolescentes normales y felices, no chicas que han escapado del infierno.

En Nepal, Caritas trabaja para evitar que las niñas que se encuentran más expuestas al riesgo caigan víctimas de traficantes. Caritas se esfuerza para proteger a mujeres vulnerables llevando a cabo sesiones de concienciación en aldeas, transmitiendo información por la radio y ofreciendo opciones para ganarse la vida que estén más cerca de sus hogares. En las Naciones Unidas, y junto con otros grupos, Caritas Internationalis está luchando para que se introduzca legislación para proteger a las migrantes.

Ahora, Rekha se ha casado; conoció a su esposo en una tienda de ropa en Mumbai, en donde consiguió empleo luego de haber terminado un curso de corte y confección financiado por Caritas. Antes de casarse lo llevó a conocer a las trabajadoras sociales que la ayudaron, para que le dieran el visto bueno. “Él es muy sensible y bueno”, me dice ella. “Todo el tiempo me dice que no quiere verme triste”.

*El nombre ha sido cambiado

–Adaptado de un artículo publicado originalmente en BustedHalo.com. Utilizado con autorización.