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Roofs donated by Caritas Cuba programme. In Cuba, there was extensive coastal flooding and wind damage inland after Hurricaine Sandy in October 2012, destroying some 15,000 homes, killing 11, and causing $2 billion (2012 USD) in damage. Caritas has asked by the government to help repair roofs. Credits: Caritas Mexicana

Roofs donated by Caritas Cuba programme. In Cuba, there was extensive coastal flooding and wind damage inland after Hurricaine Sandy in October 2012, destroying some 15,000 homes, killing 11, and causing $2 billion (2012 USD) in damage. Caritas has asked by the government to help repair roofs.
Credits: Caritas Mexicana

¡Fue una noche horrible! Es la respuesta común que los Santiagueños dan cuando se les pregunta ¿Cómo fue cuándo el Huracán Sandy? Y enseguida se suceden las vivencias individuales de aquéllos con los que se conversa, las cuales son en diferente medida dolorosas y aterradoras. En esta primera entrega haremos una aproximación a lo que fue el desastre y en próximas conoceremos las historias de algunos de sus desafortunados protagonistas.

Santiago de Cuba, una de las ciudades más importantes de la Isla, con más de un millón de habitantes y cabecera de la provincia del mismo nombre, fue severamente afectada luego de que el Huracán Sandy la golpeara de frente con vientos de más de 185 km. por hora, según reportes oficiales. Pero no sólo la ciudad fue afectada, “fue devastada prácticamente toda la provincia”, explica la Directora de Cáritas de la Diócesis de Santiago de Cuba, Ana María Piñol Navarrete. Y para constatarlo basta con recorrer las calles, avenidas y carreteras de la provincia, pues hasta las montañas que dibujan la geografía del lugar lucen, aún después de seis meses, una rala vegetación. “Santiago de Cuba se caracterizaba por tener un manto verde, estaba rodeado de árboles. Actualmente vamos por la autopista y vemos un paisaje que antes no veíamos; se ven caseríos que antes no se veían, que sabíamos que estaban ahí pero no se veían por los árboles; creo que esto se recuperará pero pasarán años, el “Sandy” arrasó con arboledas hermosas”, comenta Piñol Navarrete.

La ausencia de techos, en lo que a simple vista parece un sinnúmero de viviendas, es otra evidencia palpable aún de la visita que “Sandy” hiciera a esta provincia ubicada en el extremo oriental de la isla de Cuba, a poco menos de un mil kilómetros de la Habana, la capital. “Se perdieron 9 vidas y hay más de 170 mil viviendas dañadas en la provincia, dentro de estas 15 mil 800 son derrumbes totales”, informa Piñol Navarrete. Estos daños fueron causados en cuestión de cinco horas por los fuertes vientos del Huracán Sandy, que iniciaron en la noche del 24 de octubre y terminaron en las primeras horas del 25 del mismo mes del año 2012. Hace ya más de 6 meses de esta historia y los impactos aún saltan a la simple vista de cualquier visitante que recorra los barrios de Santiago o las poblaciones de la provincia como Songo La Maya, El Caney y otros; pero los daños no se circunscriben sólo a la Provincia de Santiago, pues estos se extendieron también a las Provincias de Guatanamo y Holguín, en las tres provincias la afectación a viviendas, templos, cultivos y granjas aún son notorias, “fueron dañados casi en su totalidad los cultivos”, explica Director de Cáritas en la Diócesis de Holguín, Manuel Martínez Hernández.

Sandy en Guantanamo y Holguín: Dejó un panorama parecido al que vivieron los habitantes de Santiago de Cuba, aunque en menor intensidad. Cáritas en la Diócesis de Guantanamo, cuya cabecera también sufrió daños en viviendas, “reportó que los municipios más afectados fueron El Salvador, Niceto Pérez y San Antonio del Sur”, dijo la Directora de Cáritas de Baracoa Guantanamo, Maribel Sánchez; en Holguín la mayor afectación sucedió en 8 municipios con unas 64 mil viviendas afectadas; también en estas provincias es mucho lo que falta por hacer. “Recuperar los cultivos es uno de los más grandes retos, la agricultura tiene serias afectaciones, por lo que la familia campesina también requiere apoyo para recuperar su medio de vida”, aclara Martínez Hernández, haciendo una apreciación general sobre los daños sufridos en la agricultura en las tres provincias afectadas.

Seis meses han transcurrido.

“Se ve que van pasando los días y la realidad sigue así (las casas sin techo), la temporada de lluvias ya empezó y el 1 de junio empieza la temporada ciclónica que llega hasta noviembre, el hecho de que nos haya pasado un ciclón de esta categoría no impide que en junio o noviembre nos esté pasando otro, hay muchas personas que están sin techo y esto ocurre en Songo, los barrios de Santiago de Cuba y otros lugares”, dice Piñol, sumamente preocupada por la situación de las cientos de familias que aún no han recibido un techo.

Cáritas en la Diócesis de Santiago de Cuba, con el apoyo de cooperantes externos ha podido proporcionar techo a 576 familias ubicadas en la población de Songo La Maya, donde al menos 4 mil familias sufrieron graves pérdidas en sus viviendas. Según Piñol, Cáritas ha priorizado poblaciones en dónde el Gobierno no ha proyectado una pronta intervención, seleccionado de entre los afectados a los más necesitados. “Es el Gobierno que nos ha dicho cuál sería nuestro espacio de intervención, y en este caso nos dijeron que sería el techo”, aclara la Directora de Cáritas en la Diócesis de Santiago de Cuba, “el criterio de selección del lugar también debió ser aprobado por las correspondientes autoridades”, añadió.

“Indudablemente vamos a necesitar ayuda y no de tres o seis meses reconstruir una ciudad con más de un millón de habitantes no es fácil… Todos hemos salido afectados, el mismo personal de Cáritas: El chófer se quedó sin techo en su casa, a otra le llevó la cocina y sin embargo salimos a ver a nuestros beneficiaros”, dice Piñol para denotar el grado de afectación sufrido por la población y el nivel de solidaridad que se necesita.

“La reconstrucción de vivienda es algo imprescindible, las familias necesitan vivienda, hay personas que están viviendo en condiciones deplorables, la gente necesita un techo donde vivir, reconstrucción de vivienda es prioridad uno”, especifica Piñol, cuando mentalmente recorre en el tiempo y el espacio los lugares y personas afectadas, a las cuales han venido acompañando desde el pasado Octubre de 2012. A través de las parroquias y los cientos de voluntarios han llevado alimento, ropa, mantas, colchones y más a miles de personas. Todo este acompañamiento ha sido posible gracias a la solidaridad del mismo pueblo cubano a través de sus respectivas parroquias y también de la cooperación externa de Cáritas hermanas como Suiza, Alemana, CRS, los mormones, Arquidiócesis de Miami, Fundación Christel Wasiek y otros. Pero aún falta mucho por hacer.