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Food, water, medical supplies and temporary shelter are in urgent need. Credit: Andreas Zinggl/Caritas Austria

Food, water, medical supplies and temporary shelter are in urgent need. Credits: Andreas Zinggl/Caritas Austria

En Filipinas, la gente necesita ayuda con desesperación, de acuerdo con el personal de Caritas Austria en Cebu, una de las áreas azotadas por el tifón Haiyan. La escala del desastre ha dejado a todos anonadados.

Ya ha estado llegando la ayuda de Caritas. Caritas Filipinas pudo llegar a los supervivientes desde el domingo, trabajando a través de su personal diocesano. Caritas Filipinas está centrando sus actividades en Palo, Jaro, Capiz y Cebu.

Diez camiones con víveres se dirigirán a Ormoc en Leyte, casi 50 paquetes de socorro con ropa y medicinas fueron entregados a un hospital local en Cebu, y un camión con suministros de socorro fue enviado a la ciudad de Bogo, en el norte.

Las fuertes lluvias del martes han empeorado la situación para los supervivientes y han dificultado aún más las operaciones de socorro. Las familias están durmiendo a la intemperie y necesitan artículos básicos para sobrevivir. Más de 670.000 personas han tenido que abandonar sus hogares. En base a las cifras de población en las áreas golpeadas directamente por el tifón, se estima que 500.000 hogares fueron destruidos.

Organizar albergues de emergencia sigue siendo una de las principales prioridades. CRS, miembro de Caritas, ha enviado 32.000 lonas alquitranadas y las primeras, junto con agua y suministros de saneamiento ya han llegado al país.

En la ciudad de Tacloban, las calles están inundadas y hay una creciente preocupación por la salud, ya que se teme que los cadáveres, la basura y las aguas negras diseminarán enfermedades. La higiene y el saneamiento son fundamentales para evitar las enfermedades transmitidas por el agua que a menudo ocurren en condiciones de hacinamiento y contaminación.

El número de personas afectadas ha aumentado a 11,3 millones, pero el gobierno dice que es posible que el total de muertos no sea tan alto como se esperaba. El Presidente Benigno Aquino espera que el número de víctimas sea de entre 2.000 y 2.500 personas.

Entre los desafíos a que se enfrentan las organizaciones Caritas en las Filipinas está evaluar los daños, llegar a los afectados, transportar suministros y ayudar a reconstruir un país y su pueblo para que estén mejor preparados para cuando llegue la próxima crisis.

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