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The Karuna Nhawan centre for children and women with HIV Aids in Kathmandu, Nepal. Credit: Katie Orlinsky/Caritas

Centro Karuna Nhawan para personas afectadas por el VIH y el Sida en Katmandú, Nepal. Foto: Katie Orlinsky/Caritas

Las organizaciones de inspiración religiosa definieron una hoja de ruta para el Sida en una reunión entre Caritas y ONUSIDA para fortalecer la colaboración y ponerle fin al VIH y el Sida.

En una reunión organizada por Caritas y ONUSIDA en Roma esta semana, las organizaciones de inspiración religiosa estudiaron cómo fortalecer su trabajo en atención y tratamiento para salvar vidas para poblaciones marginadas en países pobres. Asimismo analizaron cómo incrementar el acceso a financiación y recursos para ampliar el tratamiento.

“Estamos entrando en una nueva fase en la cual podemos ver el principio del fin del Sida”, les dijo a los participantes el Dr. Luiz Loures, Subsecretario General de las Naciones Unidas y Director Ejecutivo de ONUSIDA.

“Las comunidades religiosas tienen el alcance y los medios para poder avanzar. Ustedes se preocupan por la dignidad de la personas – y sólo esta combinación única de acceso a medicamentos y dignidad la que puede dar el ímpetu necesario para llegar al fin del Sida”.

Loures enfatizó que la colaboración con organizaciones de inspiración religiosa es esencial para ampliar drásticamente el tratamiento. Dijo que las iglesias y otras organizaciones de inspiración religiosa son el grupo más grande que suministra servicios de atención médica para el HIV, contribuyendo hasta el 50 por ciento de la atención en instalaciones y comunidades en algunos países.
En la reunión de Roma, ONUSIDA y otras agencias internacionales se comprometieron a facilitar diálogos nacionales sobre el papel de las organizaciones de inspiración religiosa en la respuesta al VIH.

Entre las conclusiones claves de la consulta se incluyó mayor investigación sobre los resultados de los programas de tratamiento del VIH de las organizaciones de inspiración religiosa, la comunicación estratégica sobre la buena labor que realizan estas organizaciones, así como un trabajo en red más intenso y el intercambio de modelos de buenas prácticas.

“Las pruebas muestran la efectividad de las organizaciones de inspiración religiosa que trabajan en el área de tratamiento y apoyo para personas con VIH”, dijo el Secretario General de Caritas Internationalis, Michel Roy. “Pero no podemos esperar recibir el apoyo que necesitamos si no comunicamos un testimonio convincente de lo que hacemos”.

En su discurso inaugural, el Arzobispo Sygmunt Zimowski, Presidente del Pontificio Consejo para la Atención Pastoral de la Salud, hizo un llamado a los participantes a “colocar, en todos los casos, a las personas… [con VIH], su dignidad, sus necesidades y sus derechos,… sus relaciones familiares y su sociales, y su legítimo lugar en la sociedad, al centro de todas nuestras intervenciones en el área de salud”.

Cardinal John Onaiyekan talking to the media.

El Cardinal John Onaiyekan habla con los medios de comunicación durante la reunión de Caritas-ONUSIDA.

La consulta realizada en Roma estuvo vinculada a la iniciativa Tratamiento 2015 de ONUSIDA, cuyo objetivo es que para 2015 al menos 15 millones de personas con VIH estén recibiendo la terapia antirretroviral.

“Esta consulta es un símbolo de la nueva era de colaboración que se centra en los necesitados”, dijo el Cardenal John Onaiyekan, Arzobispo católico de Abuja. “En donde podemos tomarnos de la mano, el impacto supera por mucho la suma de nuestros esfuerzos individuales”.

Más de 100 participantes representaron a diversas tradiciones cristianas, ONUSIDA, oficinas del Vaticano, gobiernos, la comunidad médica y científica, y el cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.

Entre los desafíos que se identificaron se incluye la necesidad de una inversión sustancial en servicios de tratamiento, cerrar la brecha en la pruebas y el tratamiento pediátrico, el fomento de la capacidad técnica, la inclusión de las organizaciones de inspiración religiosa en la toma de decisiones a nivel nacional y asegurar que haya coordinación y no duplicación de servicios en las áreas que apoyan múltiples donantes.

“Nuestra oportunidad para ponerle fin a la epidemia es aquí y ahora”, dijo el Dr. Julio Montaner, Director del British Columbia Centre for Excellence in HIV/AIDS, Providence Health Care.

La consulta fue apoyada por ONUSIDA, Caritas Internationalis, UNITAID, la Embajada de los Estados Unidos en la Santa Sede y CUAMM – Médicos por África. Entre los copatrocinadores se incluyó al Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria, Catholic Relief Services, y la Alianza Ecuménica para la Acción Mundial.