Esta página está a su disposición también en: Inglés, Francés

Lent is a call to taste people’s hunger and touch their poverty with our very fingers.  Credit: Caritas

La Cuaresma es una llamada a probar el hambre de las personas y tocar su pobreza con nuestros propios dedos. Foto: Caritas

Hace muchos años enseñaba matemáticas. Sin embargo, a pesar de mi formación matemática, hay una ecuación que simplemente no me sale: las 85 personas más ricas del mundo tienen tantas riquezas como la mitad de toda la población mundial junta.

En su mensaje cuaresmal de este año, el Papa Francisco ha dicho: “Cuando el poder, el lujo y el dinero se convierten en ídolos, se anteponen a la exigencia de una distribución justa de las riquezas. Por tanto, es necesario que nuestras conciencias se conviertan a la justicia, a la igualdad, a la sobriedad y al compartir”.

En este inicio de nuestro viaje cuaresmal, estamos invitados a reflexionar sobre qué significan para nosotros las palabras del Papa Francisco. ¿Qué es la justicia? ¿Dónde existe desigualdad? ¿Cómo puedo hacer más sobria mi vida? ¿Con quién puedo compartir?

Caritas Internationalis lanzó antes de Navidad la campaña “Una sola familia humana, alimentos para todos”. Dicha campaña ofrece una oportunidad para responder a la invitación del Papa Francisco.

Creemos que es una profunda injusticia que más de 800 millones de personas pasen hambre. Estas personas no pasarían hambre si hubiera mayor igualdad en la distribución de la riqueza y los recursos se compartieran de una forma más justa. Cada uno de nosotros puede vivir de una forma más sobria, consumir menos, desperdiciar menos y ser más conscientes de nuestras elecciones. Compartir (nuestro pan, nuestros recursos, a nosotros mismos) es la piedra angular de nuestra fe y también una solución al hambre mundial.

En las vísperas de la Cuaresma, aquí en Roma, todos los niños se disfrazan para la tradición del “carnaval”. El rostro de Jesucristo también está presente en muchos disfraces pero puede que no lo reconozcamos a primera vista; puede que ignoremos su llamada si no estamos atentos.

“Jesús no se muestra vestido de poder y riqueza mundanos sino de debilidad y pobreza”, ha dicho el Papa Francisco.

La Cuaresma es una llamada a probar el hambre de las personas y tocar su pobreza con nuestros propios dedos. Es un tiempo para tomar de la mano a aquellos hermanos que forman parte de los 3,5 billones de personas que sufren la pobreza en el mundo. Como dirían los americanos, es el momento de “do the math”, es decir, de “echar cuentas”.

Por favor, apoyen la campaña de Caritas “Una sola familia humana, alimentos para todos” cuyo objetivo es erradicar el hambre del mundo para 2025.

Puede actuar realizando una donación online en www.caritas.org o bien llevando a cabo alguna acción, ya sea grande o pequeña, en su comunidad para ayudar a los pobres y vulnerables.

Suyo en Cristo,
Oscar Andrés Cardinal Rodríguez Maradiaga
Presidente de Caritas Internationalis