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Kits con plástico para refugio, ropa, calzado, y alimentos tales como arroz, azúcar, aceite, lentejas, atún y huevos, entre otros, fueron distribuidos entre los damnificados para aliviar sus necesidades más urgentes. Foto: Caritas Peru

Kits con plástico para refugio, ropa, calzado, y alimentos tales como arroz, azúcar, aceite, lentejas, atún y huevos, entre otros, fueron distribuidos entre los damnificados para aliviar sus necesidades más urgentes. Foto: Caritas Peru

De no haber sido por el llamado de Caritas del Perú, diverso habría sido el desenlace de más de 10 000 damnificados luego de las intensas lluvias que desencadenaron fuertes inundaciones en la selva del Perú.

A partir del 26 de enero pasado, en horas de la madrugada, las lluvias ocasionaron la inundación de viviendas en los distritos de Huepetuhe y Tambopata. La noche del día siguiente, la lluvia produjo el desborde de los ríos Tambopata y Madre de Dios y sus afluentes. Aun 3 días después, se desbordó nuevamente el río Tambopata inundando viviendas y afectando un puente que aisló 7 localidades de la provincia.

Las inundaciones, perjudicando numerosos cultivos, viviendas e infraestructura, dieron lugar a un estado de emergencia por 60 días. En total hubo 9 distritos afectados de tres provincias en esta zona sur oriente del país sudamericano.

Según fuentes oficiales, hubo 680 viviendas destruidas, 3 puentes dañados y 50 kms de carreteras afectadas.

Con una situación tan apremiante, el pasado 2 de febrero, Caritas del Perú lanzó la campaña “Emergencia por inundaciones en Madre de Dios”.

La campaña invocó la ayuda de parte del mundo empresarial, instituciones privadas y público en general, privilegiando la recaudación económica respecto a otro tipo de ayuda material, considerando el daño de las vías de acceso a las zonas afectadas.

Trabajando conjuntamente con la Caritas Madre de Dios, se logró proceder con el empadronamiento de los damnificados, la división de las donaciones y la evaluación de los daños ocurridos.

Kits con plástico para refugio, ropa, calzado, y alimentos tales como arroz, azúcar, aceite, lentejas, atún y huevos, entre otros, fueron distribuidos entre los damnificados para aliviar sus necesidades más urgentes. Durante la emergencia se habilitaron alrededor de 19 albergues para los damnificados y afectados por la inundación, entre ellos instituciones educativas y salones comunales. Gracias a la pronta respuesta fue posible brindar ayuda a 295 familias de la zona.

“Perdí todo el sembrío de yuca, plátano, arroz, maíz y papaya. Agradezco el apoyo de Caritas por el albergue donde estuve más de un mes, los víveres y útiles escolares. Tuve la suerte de conocer a las bellas personas de este programa que nos extendieron la mano” comentó Nancy León Mayorga, beneficiaria en una de las comunidades afectadas.

Ademas de Caritas del Perú, tomaron parte a la iniciativa jóvenes universitarios y organizaciones religiosas.

“Actualmente la emergencia terminó, dejando perdidas considerables especialmente en la agricultura donde hasta ahora no ha habido atención, así mismo hay caminos vecinales y puentes que se vienen rehabilitando” mencionó el Secretario General de Caritas Madre de Dios, Juan Carlos Navarro.

Caritas del Perú cuenta con 48 Caritas diocesanas en los 24 departamentos del país.