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Les bateaux distribués par le diocèse de Palo, à la suite du typhon Haiyan. Crédit : Mark Mitchell / Caritas Nouvelle-Zélande

Les bateaux distribués par le diocèse de Palo, à la suite du typhon Haiyan. Crédit : Mark Mitchell / Caritas Nouvelle-Zélande

Caritas está cambiando su enfoque luego del supertifón Haiyan en las Filipinas, de ayuda de emergencia a recuperación a largo plazo.

El Haiyan (cuyo nombre local es Yolanda) azotó las Filipinas el viernes 8 de noviembre, dejando a su paso un rastro de destrucción. Se cree que es el ciclón tropical más fuerte que ha tocado tierra registrado hasta ahora.

El impacto de la tormenta fue enorme, dejando más de 16 millones de damnificados y más de 4 millones de personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares. Más de 1,1 millones de casas fueron dañadas, casi la mitad de ellas completamente destruidas.

La gran tormenta cuenta la historia de cómo Caritas ayudó a los supervivientes luego del supertifón Haiyan.

Caritas, la primera organización en responder

La Iglesia católica en las Filipinas fue una de las primeras en responder, movilizando recursos cuando azotó el huracán. Caritas llegó a 275.000 personas a través de las iglesias locales en nueve diócesis con un programa de ayuda de emergencia con un costo de 5,6 millones de euros.

El Cardenal Luis Antonio Tagle, Arzobispo de Manila, elogió el papel que ha tenido la Confederación Caritas.

“Caritas Internationalis y Caritas Filipinas-NASSA han encabezado todo esta labor de coordinación. Las diferentes Caritas locales trabajaron juntas e hicieron de Caritas Filipinas la ‘cámara de compensación’ de todos sus esfuerzos”, dijo el Cardenal Tagle.

Con el enorme torrente de ayuda de la red Caritas, el programa de emergencia fue financiado en su totalidad por más de 30 organizaciones Caritas diferentes de todo el mundo.

Botes pesqueros y kits de agricultura a pequeña escala ayudaron a 13.000 familias a levantarse.  Jen Hardy/CRS

Botes pesqueros y kits de agricultura a pequeña escala ayudaron a 13.000 familias a levantarse. Jen Hardy/CRS

Puntos más destacados hasta ahora

  • Unas 125.000 personas recibieron víveres de inmediato, y otras 275.000 recibieron artículos para el hogar y kits de higiene.
  • Al menos 100.000 personas recibieron albergue mediante kits de emergencia que incluyeron lonas impermeabilizadas y herramientas.
  • Botes pesqueros y kits de agricultura a pequeña escala ayudaron a 13.000 familias a levantarse.
  • Se otorgaron subsidios a 20.000 familias extremadamente vulnerables, lo cual también ayudó a reactivar la economía local.

Nos levantaremos de esto

Ahora que las actividades de socorro han empezado a ralentizarse, el enfoque está cambiando a proporcionar apoyo a largo plazo para la recuperación a fin de reconstruir las vidas de mejor forma y reducir la dependencia en ayuda de emergencia.

Caritas Internationalis está lanzando un programa de recuperación que tendrá un coste de 9,7 millones de euros a fin de ayudar a 100.000 personas en las áreas más afectadas. Todos los programas de Caritas están siendo desarrollados con la participación de las comunidades a las que se busca ayudar.

El programa incluye la construcción de casas permanentes para 3.700 familias. Las construcciones podrán resistir mejor futuros tifones, ya que las Filipinas son azotadas por una media de 22 tifones al año.

Caritas Filipinas también suministra agua limpia para 24.000 personas. Asimismo, les da a 10.000 familias un mejor futuro apoyándolas para que puedan ganarse la vida.

El siguiente paso es esencial para cerrar la brecha antes de las actividades de desarrollo a largo plazo y es fundamental para asegurar que no se vuelva a caer en una crisis humanitaria.

En las Filipinas, Babangon po kami significa “nos levantaremos de esto” y Caritas está comprometida a ser parte de esa tentativa conforme el país construye un futuro más resiliente.