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Con las cocinas solares,  la preparación de la comida es más rápida, que de la manera tradicional. El arroz, las alubias y la comida asada pueden estar listos en solo 30-40 minutos. Foto: Caritas

Con las cocinas solares, la preparación de la comida es más rápida, que de la manera tradicional. El arroz, las alubias y la comida asada pueden estar listos en solo 30-40 minutos. Foto: Caritas

Los alimentos y el agua no son siempre abundantes en la región del Sahel. Pero sí hay algo que abunda: la luz del sol.

Caritas lleva tiempo ayudando a las comunidad que viven en el campo de refugiados de Mentao, en Burkina Faso, a aprovechar al máximo el sol abrasador de la región, facilitando a los refugiados malíes cocinas solares.

Parecen antenas parabólicas volcadas, pero son realmente son útiles en una región en la que recoger leña puede causar desforestación y problemas con la población local, ante la escasez de recursos.

En realidad, con las cocinas solares, la preparación de la comida es más rápida, que de la manera tradicional. El arroz, las alubias y la comida asada pueden estar listos en solo 30-40 minutos.

Una mujer que utiliza la cocina nos dice: “Nos ahorra el tiempo de ir a buscar la leña y también nos ayuda a estar sanos. Cocinar es ahora más rápido y fácil que antes”. Otra ventaja es que los alimentos que preparan ahora los refugiados no saben a humo.

Millares de tuaregs escaparon a Burkina Faso desde Mali, en 2012, como resultado de la guerra en su país natal. En la actualidad son 50.000 los refugiados malíes que se encuentran en el país vecino, viviendo principalmente en tres campamentos y también en otros lugares. Viven en un medio ambiente muy difícil, azotado por violentos vientos, calor extremo y frecuentes sequías.

A primeros de 2014, se entregaron 20 cocinas solares a los refugiados, gracias a la colaboración entre Caritas y el Alto Comisionado de NN.UU. para los Refugiados (ACNUR).

La fabricación de las cocinas costó poco más de 200 USD (100.000 FCFA) y duran hasta diez años.
Caritas está ayudando también a los refugiados malíes del campamento de Mentao facilitándoles ganado y piensos para alimentarlo.