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Miles de personas murieron tratando de cruzar ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos en trenes de carga.  Foto de Ryan Worms para Caritas.

Miles de personas murieron tratando de cruzar ilegalmente la frontera entre México y Estados Unidos en trenes de carga. Foto de Ryan Worms para Caritas.

El Cardenal Óscar Rodríguez Maradiaga invita a todos a que abran sus brazos para recibir a los migrantes del mundo en vez de cerrarles las fronteras.

En un mensaje al Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo, el Presidente de Caritas Internationalis dijo: “Los migrantes y los refugiados no son un problema que hay que resolver. Son hermanos y hermanas con anhelos, sueños y talentos. Deben ser bien acogidos, respetados y queridos. Son una oportunidad que nos da la providencia para ayudarnos a crear un mundo más abierto, justo y fraternal”.

El foro se llevó a cabo en Estocolmo del 13 al 16 de mayo. Fue una oportunidad para que la sociedad civil dialogara con los gobiernos sobre el tema de migración.

Organizaciones Caritas de Senegal, Líbano, Europa, los Países Bajos, Noruega y Suecia participaron en la reunión. Estas y muchas organizaciones Caritas alrededor del mundo trabajan con migrantes antes de su partida, durante su travesía y una vez que han llegado a su destino.

Caritas dice que la gente tiene derecho a emigrar, pero que la migración debe ser una opción, no algo a lo que se ven obligados debido a las dificultades que atraviesan en sus países de origen.

Con motivo de la Jornada Mundial de Migrantes y Refugiados 2014, el Papa Francisco dijo que los migrantes y los refugiados no son peones en el tablero de ajedrez de la humanidad. “Se trata de niños, mujeres y hombres que abandonan o son obligados a abandonar sus casas por muchas razones, que comparten el mismo deseo legítimo de conocer, de tener, pero sobre todo de ser ‘algo más’”.

“Se debe hacer más para asegurar que la gente pueda decidir quedarse en su país de origen”, dijo Martina Liebsch, Directora de Políticas e Incidencia en Caritas Internationalis. “La gente debe poder contar con oportunidades sólidas para poder invertir sus habilidades y recursos financieros en su país de origen en vez de ir a buscar trabajo en el extranjero”.

Caritas ofrece orientación previo a la salida del país a fin de concienciar a la gente sobre las dificultades a que se pueden enfrentar en el extranjero. Caritas también trabaja en los países de destino para asegurar que los migrantes puedan integrarse a sus comunidades mediante, por ejemplo, clases del idioma nacional y de ciudadanía.

“La migración alimenta al desarrollo”, dijo Martina Liebsch. “Los migrantes aportan habilidades y mano de obra a los países de destino. Asimismo, activan la economía de sus países de origen mediante remesas y la transferencia de habilidades y conocimientos cuando vuelven”.

“Necesitamos que los gobiernos implementen políticas eficaces de integración y desarrollo para asegurar que tanto individuos como países puedan sacar el máximo provecho de la experiencia de migración”.