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Distribución de productos de higiene en un campamento para desplazados en el Estado de Kachin al norte de Myanmar. Foto: Eoghan Rice / Trócaire

Distribución de productos de higiene en un campamento para desplazados en el Estado de Kachin al norte de Myanmar. Foto: Eoghan Rice / Trócaire

Caritas ha iniciado operaciones humanitarias para ayudar a personas que han sido obligadas a dejar sus hogares debido al conflicto en Myanmar (conocido previamente como Birmania). Desde junio de 2011, unas 100.000 personas han sido desplazadas en los estados norteños de Kachin y Shan.

Las fuerzas gubernamentales han estado bombardeando aldeas, saqueando y tomando prisioneros. La ofensiva es contra las milicias pro-independencia KIA y KIO al norte del país. El objetivo es expulsar a las milicias. Muchos creen que el gobierno también quiere tomar control de los recursos naturales y las rutas de transporte de madera.

“La gente se siente muy desmoralizada por tener que abandonar sus hogares y vivir en campamentos”, dice Zono Mania, jefe de proyecto de Caritas Internationalis con sede en Myanmar. “Necesitan urgentemente una vida segura, protección para ellos y sus familias”.

El llamamiento de emergencia ayudará a más de 37.000 personas durante un año. El presupuesto para el proyecto es de 1,7 millones de euros. Caritas suministrará agua, víveres, servicios médicos y albergue para personas que quieran volver a sus hogares. Caritas ayudará a personas que se encuentran en 48 campamentos en las diócesis de Myitkyina, Bhamo y Lashio.

Los habitantes de los campamentos recibirán paquetes de víveres que incluirán arroz, aceite, sal y frijol. Las comunidades también recibirán estufas de bajo consumo energético para asegurar que las mujeres no se pongan bajo riesgo al ir a recoger leña y para evitar la deforestación.

Caritas invertirá en proporcionar más de 400 albergues en cinco campamentos. El mantenimiento de albergues también se presupuestará en el programa. Asimismo, se suministrará infraestructura para agua, letrinas y kits de higiene.

En los campamentos viven alrededor de 7.600 niños. Caritas creará espacios en donde puedan aprender y estudiar, además de renovar escuelas existentes y contribuir a los salarios de varios maestros.

Miles huyen del conflicto en Myanmar, como estos niños en una escuela en un campamento para desplazados en el estado de Kachin al norte de Myanmar. Foto: Eoghan Rice / Trócaire

Miles huyen del conflicto en Myanmar, como estos niños en una escuela en un campamento para desplazados en el estado de Kachin al norte de Myanmar. Foto: Eoghan Rice / Trócaire

Caritas brindará orientación para aquellos que son particularmente vulnerables como huérfanos, niños, ancianos y personas con discapacidades. Asimismo habrá una partida para contribuir a los gastos funerarios de familias muy pobres.

Los campamentos recibirán suministros básicos de salud y los trabajadores de la salud de la comunidad recibirán un pequeño salario como parte del programa de emergencia.

Caritas impartirá formación para el personal local a fin de darles las habilidades necesarias para continuar con el programa de emergencia. Asimismo se impartirá en las comunidades formación en técnicas agrícolas para pequeños agricultores.

La cuestión del retorno de los desplazados a sus hogares no es sencilla. Caritas les brindará apoyo a aquellos que deseen retornar, pero también hará concienciación sobre los riesgos que dicho retorno conlleva.

Actualmente, más de 50.000 personas permanecen en áreas que están fuera del control del gobierno. Unas 10.000 personas viven con familias de acogida.