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Las fuerzas del gobierno y los mediadores internacionales han perdido el control sobre gran parte del país. Foto de Matthieu Alexandre/Caritas

Las fuerzas del gobierno y los mediadores internacionales han perdido el control sobre gran parte del país. Foto de Matthieu Alexandre/Caritas

Guerrilleros rivales aterrorizan a la República Centroafricana, el gobierno ha perdido el control y la comunidad internacional no está haciendo lo suficiente.

Este es el mensaje que el obispo de Bossangoa, Nestor-Désiré Nongo-Aziagbia, transmitirá en un evento que tendrá lugar el 20 de junio en el contexto del 26º periodo de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra.

“El caos ha alcanzado un nivel de barbarie sin precedentes”, declara el obispo.

“Nos enfrentamos a dos grupos rivales armados que usan la violencia, la venganza y las represalias. Los asesinatos se ejecutan como algo común y quedan impunes”.

“Usan la violación como arma de guerra. Reclutan a “niños soldados”. Entierran viva a la gente por brujería. Atacan iglesias y mezquitas. Toman a la población como rehén.

La diócesis obispal de Bossangoa ha estado en el centro de la crisis que empezó a finales de 2012. Durante muchos meses, su complejo eclesiástico ha alojado a 30.000 personas que huían del conflicto. Muchas de ellas ya han vuelto a casa.

Desde diciembre, la población musulmana ha huido al norte del país o al vecino Chad. Las agencias humanitarias no pueden llegar a muchas personas debido a la violencia.

“La gente está viviendo en condiciones deplorables, dentro del país y también en Chad. Han perdido el sentido de dignidad humana”, explica el obispo.

El obispo dice que los medios de comunicación internacionales etiquetan la crisis como conflicto religioso entre cristianos y musulmanes pero él explica que las divisiones entre las comunidades cristianas y musulmanas se han agravado por la inestabilidad política, económica y social.
Declara que el conflicto está siendo usado por las diferentes facciones y sus aliados externos para explotar los recursos naturales.

“La crisis humanitaria es además una crisis institucional”, declara el obispo Nestor- Désiré Nongo-Aziagbia. “El silencio y el letargo del gobierno, junto con el fracaso de los mediadores internacionales para hacer cumplir las resoluciones de la ONU, permiten que los grupos armados siembren el terror”.

El caos en la República Centroafricana no tiene precedentes, declara el obispo de Bossangoa, Nestor-Désiré Nongo-Aziagbia. Crédito: Kim Pozniak/CRS

El caos en la República Centroafricana no tiene precedentes, declara el obispo de Bossangoa, Nestor-Désiré Nongo-Aziagbia. Crédito: Kim Pozniak/CRS

“Es urgente desarmar a los grupos armados, mandar a casa a los mercenarios y que el gobierno recupere el control del país, rehabilite las fuerzas armadas y acabe con la impunidad”.

Caritas apoya una plataforma interconfesional por la paz en la República Centroafricana, la cual trabaja a nivel local para conseguir la reconciliación entre comunidades.

Mons. Nestor-Désiré Nongo-Aziagbia, obispo de Bossangoa, hablará en un evento titulado, ‘La contribución de la plataforma interconfesional al proceso de reconciliación en la República Centroafricana’, el cual tendrá lugar el viernes 20 de junio de 2014 en la en la sala XXI del Palais des Nations de Ginebra, de 14:30 a 16:30.

Contacto: Floriana Polito tel. +41 22 734 40 05 correo electrónico fpolito@caritas-internationalis.com.