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Para frenar la propagación de la enfermedad, Catholic Relief Services ha empezado a construir letrinas en el recientemente construido campamento de Kambioos. Foto: CRS

Para frenar la propagación de la enfermedad, Catholic Relief Services ha empezado a construir letrinas en el recientemente construido campamento de Kambioos. Foto: CRS

En situaciones en las que la higiene es escasa y la salud de las personas débil, la diarrea puede ser una enfermedad mortal. De hecho, es la segunda causa de muerte en niños menores de cinco años en todo el mundo.

Cuando 20.000 refugiados somalíes de repente llegaron al campo de refugiados de Kambioos, en Kenia, no había muchos servicios higiénicos y la gente no era muy consciente de la relación entre higiene y enfermedad.

Ahmed Hussein llegó como refugiado, ahora es un promotor de la higiene en el campamento. Cuando llegó las condiciones eran difíciles.

“No había muchos aseos”, explica. “Las heces estaban por el suelo y había basura por todas partes. Recuerdo que varios niños murieron y los jóvenes y las personas mayores tenían todas diarreas. Hasta llegué a pensar que la diarrea era simplemente parte de la vida del refugiado”.

Catholic Relief Services (CRS – uno de los miembros estadounidenses de Caritas) se ha propuesto asegurar la supervivencia de los habitantes del campamento en las hostiles condiciones del desierto.

Para frenar la propagación de la enfermedad, Catholic Relief Services ha empezado a construir letrinas y a formar a algunos refugiados, como Ahmed, en higiene y lavado de manos en el recientemente construido campamento de Kambioos.

Ross Tomlinson, quien asesora a CRS en temas de higiene, explica: “las personas que se encuentran débiles, jóvenes, mayores, las personas que emigran fuera de Somalia y que llevan cinco días sin comer son mucho más propensas a contraer enfermedades. Por tanto, muchas personas tendrán diarrea y algunas de ellas morirán a menos que podamos controlar donde están las heces”.

El plan bienal de 8,8 millones de dólares (6,4 millones de euros) ha sido financiado por los miembros de la confederación de Caritas y su objetivo ha sido mejorar las instalaciones sanitarias y la higiene en el campamento. Esto ha permitido a las personas del campamento construir letrinas, los ha abastecido con artículos de limpieza y los ha ayudado a comprender la importancia de la higiene para mantenerse sano.

La higiene se ha promovido a través de iniciativas tales como “el día mundial del lavado de manos” durante el cual se hizo uso de role-plays y de representaciones para hacer entender el mensaje. Los promotores de la higiene también han recibido formación para ayudar a difundir el mensaje entre los 20.000 residentes del campamento.

Se han construido más de 3.000 letrinas domésticas y se han llevado a cabo campañas de limpieza todos los meses para asegurar que le basura se no se acumule. Docenas de gestores de residuos también han contribuido para asegurar que el campamento no se convierta en un vertedero.

Saruro Hussein, un residente de Kambioos, ha explicado: “nuestra salud está en el mantenimiento de nuestra higiene. Sin la concienciación sobre la limpieza habría habido muchas muertes. El cólera se habría convertido en una epidemia…Esto no ha ocurrido gracias a todo el trabajo orientado hacia la sensibilización en materia de higiene”.