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Una niña refugiada siria mirando cómo un tractor echa arena en un desagüe séptico en un campamento apoyado por Caritas en el Valle de Bekaa. Matthieu Alexandre/Caritas

Una niña refugiada siria mirando cómo un tractor echa arena en un desagüe séptico en un campamento apoyado por Caritas en el Valle de Bekaa. Matthieu Alexandre/Caritas

Más de un millón de refugiados sirios vive en Líbano. Les preguntamos a ellos y al equipo de Caritas de allí por un deseo para el Día Mundial de los Refugiados, el 20 de junio.

Que Dios acabe con la guerra para que así mi familia pueda volver a Siria”. Fatima, madre de 41 años, en un campamento en el Valle de Bekaa.

“Si tienes que ser un refugiado, ojalá que dondequiera que estuvieras pudieras tomar el control de tu propia vida”. Laurette Challita, coordinadora del norte del Centro de Migrantes de Cáritas Líbano.

La paz en Siria, ser un constructor cuando sea mayor y tener una moto blanca”. Mohammed, 12 años, Valle de Bekaa. Perdió su brazo en un bombardeo en Idlib.

“Que Dios nos saque de aquí y nos construya un futuro mejor”. Da’aa, niña de 7 años, Valle de Bekaa.

Mostrar al mundo la belleza de Siria. Mostrar lo contrario de lo que está pasando ahora”. Aliyah, niña de 11 años, Valle de Bekaa.

Mujeres refugiadas sirias cantan una canción mientras celebran el Día Mundial de los Refugiados en el Centro de Migrantes de Dahr El Ain, cerca de Trípoli. Matthieu Alexandre/Caritas

Mujeres refugiadas sirias cantan una canción mientras celebran el Día Mundial de los Refugiados en el Centro de Migrantes de Dahr El Ain, cerca de Trípoli. Matthieu Alexandre/Caritas

Quiero volver a ver a mi hermano y a mi hijo”. El hijo y el hermano de Khaled fueron secuestrados en Siria hace dos años. No sabe nada de ellos.

Ver el Mundial de Fútbol en la televisión”. Whaled, de doce años, no puede ver los partidos en el edificio abandonado en el que vive con otras 20 familias en el Valle de Bekaa porque no tienen televisión.

Volver a la escuela en Siria para tener una buena educación y también conseguir tratamiento para mis piernas”. Sally, de 18 años, vive en el mismo edificio abandonado. Necesita tratamiento médico que la ayude a caminar.

“Cada refugiado tiene su propia historia. Podríamos ser tú o yo. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de aceptar nuestras diferencias y trabajar por la paz”. Najla Chahda, Directora del Centro de Migrantes de Cáritas Líbano.

Volver a tocar suelo sirio”. Awad, 16 años.

“Deseamos la paz en Oriente Próximo pero esta debe estar basada en la justicia para todas las personas. No debe ser impuesta desde fuera sino alcanzada desde dentro”, Padre Paul Karam, Presidente de Cáritas Líbano.