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Por el Arzobispo Vincent Landel, Presidente de Caritas Rabat

Marruecos solía ser un país de tránsito para los migrantes, lo atravesaban en su viaje hacia Europa. Sin embargo, ahora, un número cada vez mayor de inmigrantes deciden quedarse en Marruecos. Europa quiere que Marrueco sea un ‘guardián’ para que los migrantes se queden allí.

Desde enero, las autoridades locales se esfuerzan cada vez más para integrar a los migrantes en Marruecos. Caritas ha desempeñado un rol importante en ello. Por ejemplo, hemos animado a todos los colegios – públicos y privados – a aceptar a niños migrantes.

Antes, los niños tenían que conocer el Corán para ser matriculados en los colegios. Para los niños que no eran musulmanes, eso era un reto. La Iglesia en Marruecos ha conseguido llevar a cabo un cambio, por eso ahora los niños no necesitan conocer el Corán para recibir una educación, si no son musulmanes.

Caritas in Rabat provides children, including migrants, with pre-school education until they’re 6. Credit: Caritas Morocco

En Caritas Rabat, facilitamos a los niños, incluso a los migrantes, educación preescolar, hasta que cumplen 6 años.

En Caritas Rabat, facilitamos a los niños, incluso a los migrantes, educación preescolar, hasta que cumplen 6 años. Sin embargo, es difícil organizar la educación, la capacitación y conseguir un trabajo para los adolescentes migrantes, con el fin de ayudarles a asegurarse un futuro.

Los inmigrantes llegan a millares a los enclaves españoles de Ceuta y Melilla, con el fin de intentar llegar al resto de Europa. Casi la mitad de ellos consiguen cruzar la valla. Caritas los ayuda con consejos y asistencia médica, cuando es necesaria.

Los migrantes que he encontrado yo están impulsados por una increíble fuerza espiritual y humana. A veces, los migrantes llegan a mi antes de intentar escalar las enormes vallas de los enclaves. Me dicen: “Le pido que me bendiga, porque voy a cruzar”. Y prueban de nuevo, ¡incluso tras haber fracasado hasta diez veces en su intento!

Una de las razones por las que ellos son tan determinados es que no pueden volver a casa con las manos vacías. Muchas de sus familias se han endeudado para ayudarles a pagar el viaje. Numerosos de estos migrantes no son pobres, ni carecen de educación. Algunos tienen un diploma o incluso son doctores. Están empujados por la desesperación, ante la falta de oportunidades en sus países.

La vida del migrante es una historia sobre los derechos humanos. Cuando no puede vivir decentemente, con dignidad, en el propio país, emigra.

Muchos migrantes del Norte de África atraviesan a Italia que, por su parte, está haciendo un trabajo excelente haciendo frente a la llegada de numerosos grupos de inmigrantes. Sin embargo, en Europa sigue habiendo países muy egoístas.

Hay gente que dice que Europa no está respondiendo bien al gran número de migrantes que llega a la UE, porque está en crisis. Yo diría que sí, está en crisis: pero es una crisis de egoísmo

Esto es solo el principio de la historia sobre la migración. La comunidad internacional necesita trabajar en el desarrollo de los países de origen de los emigrantes. El occidente debe abrir los ojos a este tema y no responder construyendo vallas.