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Una mujer y un niño en frente de una casa inundada en Bujumbura en febrero 2014. Foto: Caritas Burundi.

Una mujer y un niño en frente de una casa inundada en Bujumbura en febrero 2014. Foto: Caritas Burundi

Jamás se había producido una catástrofe igual en Bujumbura. Durante la noche del 9 al 10 de febrero de 2014, una catástrofe natural abatió a la capital burundesa. Durante casi 10 horas, una incesante lluvia cayó sobre la ciudad y sus alrededores provocando la crecida de los ríos y el desprendimiento y corrimiento de tierras. Los barrios populares del norte de la ciudad, Kinama y Kamenge, estaban entre las zonas más afectadas.

Aproximadamente 80 personas murieron a la intemperie. Hacia el medio día del 10 de febrero, las mujeres seguían buscando a sus hijos perdidos o arrastrados por las inundaciones. Los camiones de la policía transportaban al depósito de cadáveres los cuerpos encontrados en las ruinas de las casas.

Además de las familias afectadas, el desastre ha causado multitud daños en una región en la que los medios de subsistencias ya eran muy precarios. Miles de casas se han derrumbado, a menudo estaban construidas con ladrillos de tierra seca que no resistió a las enfurecidas aguas. En Kinama, el agua subió hasta 1,70 metros de altura. Los principales ejes viarios de Bujumbura y los dos ejes más importantes, con dirección a la República Democrática del Congo y Ruanda han quedado cortados.

Desde la tarde del lunes 10 de febrero, Caritas Burundi se ha organizado para hacer llegar a las víctimas las primeras ayudas de emergencia. Un equipo de médicos de Caritas ha proporcionado los primeros auxilios a los necesitados.

Jérémie Kubwimana, por el momento hospedado en la parroquia Kamenge de Gatunguru desde el 10 de febrero, comenta : «Damos las gracias a los benefactores, entre ellos Caritas Burundi, que nos han proporcionado multitud de ayudas, especialmente por la papilla, que nos ha ayudado mucho a alimentar a nuestros niños, y por los utensilios de cocina (cubos, platos, cucharas y vasos) sin olvidar las sábanas/mantas para protegerse del frío. En general, la ayuda que hemos recibido nos ha sido de gran utilidad ».

CRS, la Embajada de Estados Unidos, UNICEF, Sports sans Frontières (Deportes sin fronteras), Terre des Hommes, USAID y la Cruz Roja han tomado parte en los esfuerzos en los centros de acogida para hacerle frente a la catástrofe.

Proyecto de reinserción

Caritas Burundi distribuyó artículos no alimentarios en la iglesia de Kamenge. Foto: Caritas Burundi

Caritas Burundi distribuyó artículos no alimentarios en la iglesia de Kamenge. Foto: Caritas Burundi

El día 11 del pasado abril, Caritas Burundi lanzó un llamamiento de emergencia para la reinserción de doce mil desplazados reagrupados en los campamentos de acogida de Kimana I y II, Buterere I y II y Gatunguru, El proyecto se inscribe en el marco de la reinserción socio-económica de las víctimas de catástrofes naturales. La duración del proyecto es de un año (hasta el 30 de abril de 2015).

Los beneficiarios del proyecto son las víctimas más vulnerables : familias vulnerables en posesión de una parcela que, con muchos esfuerzos, habían logrado construirse una pequeña casa, personas mayores y huérfanos, cabezas de familia que vivían como inquilinos en pequeñas casas que han quedado destruidas, familias que viven de un pequeño oficio lucrativo o de un pequeño comercio, heridos aún hospitalizados y víctimas de las catástrofe que ya no tienen nada. El objetivo es evitar que se queden en los centros de acogida de formpermanente, puesto que tienen las fuerzas para trabajar.

Entre las formas de ayuda programadas, se prevé conceder pequeños créditos, constituir un sistema bancario para los pobres o créditos de rotación, volver a mandar a los niños a la escuela, reconstruir al menos un centenar de casas y contribuir a la prevención de las causas de las catástrofes naturales que afectan la esta zona.

Les solicitamos a los miembros de la red de Caritas que se unan a la iniciativa lo más rápido posible para poder alcanzar los objetivos establecidos. Los compañeros de Caritas Bélgica, Italia, Austria, España y Congo ya han asegurado su adhesión a este llamamiento.