Esta página está a su disposición también en: Inglés, Francés

Millares de iraquíes han abandonado sus hogares, escapando de la violencia. Los extremistas, que se autodenominan Estado Islámico (EI), han tomado amplias franjas de territorio en el norte, tras la toma de Mosul el pasado mes de junio.

Qaraqosh, con una amplia población cristiana, ha caído en manos de los insurgentes, que han incitado un éxodo de masa: “Es una catástrofe, una situación trágica: decenas de millares de personas aterrorizadas se están desplazando mientras les hablo”, dice Mons. Joseph Thomas, Arzobispo caldeo de Kirkuk.

La gente está escapando a lugares en los que hay escasos recursos o ningunos, para poder hacer frente a la afluencia. La gente está viviendo en parques, iglesias, mosqueas o está alojada como huéspedes con la población local.

Caritas Irak sigue facilitando ayuda a familias necesitadas, incluyendo alimentos, asistencia médica, asesoramiento y otros artículos de ayuda. Caritas ha conseguido facilitar asistencia a 3200 familias hasta la fecha, pero el conflicto se está intensificando.

En pocos días, decenas de millares de personas de la minoría étnica yazidí han escapado de los enfrentamientos entre kurdos y suníes extremistas.

Un grupo, escapando de sus perseguidores, ha llegado hasta algunas áridas zonas montañosas. Se necesita urgentemente agua, alimentos, carburante y servicios médicos.

Los yazidíes tienen razones para escapar. El Estado Islámico ya se ha puesto como objetivo atacar a otras minorías: musulmanes chiitas y cristianos, expulsándoles de Mosul y otras áreas.

Caritas Irak afirma que la población desplazada se siente insegura sobre el propio futuro y no piensa retornar a casa.

Yousif, su esposa Shmouni y sus dos hijas son una familia cristiana que escapó de Mosul, después de oír por unos altavoces que los cristianos tenían 12 horas para abandonar la ciudad o serían asesinados, convertidos al Islam o tendrían que pagar el impuesto “Jizya” (por no ser musulmanes). En su viaje hasta Bartilla, perdieron lo poco que pudieron llevar consigo, al ser víctimas de un saqueo. No pueden retornar a casa y dependen de la ayuda de Caritas.

Otra familia le conto a Caritas Irak que, mientras intentaban abandonar Mosul, en un punto de control, les pidieron que entregaran todas sus pertenencias. Cuando se negaron a hacerlo, unos hombres armados tomaron a su bebé y amenazaron con matarlo. Ellos entregaron todo lo que tenían para salvar la vida de su hijo.

Caritas ha oído muchos relatos parecidos de familias que vieron a sus hijas amenazadas, para que entregaran todas sus pertenencias, en los puntos de control.

ACTUALIZACIÓN: Fuentes de Caritas Irak afirman que el avance de los extremistas significa que las familias cristianas acampadas en la llanura de Nineveh han vuelto a desplazarse.

Caritas Irak está avisando de la catástrofe humanitaria que significa que decenas de millares de familias, obligadas a abandonar sus hogares, estén ahora viviendo en condiciones terribles.

Caritas sigue recibiendo en sus centros a familias de diferentes religiones y etnias, a quienes ofrece la ayuda de sus voluntarios.

Mientras, en Líbano, por razones de seguridad, Caritas denuncia la precariedad de la situación en Arsal, frontera oriental con Siria, ya que los extremistas ha estado atacando algunas zonas. Decenas de millares de personas han escapado y otras muchas han quedado atrapadas.

Caritas Líbano está facilitando ayuda a una oleada de iraquíes cristianos que han escapado de Mosul.

Caritas está pidieron oraciones de solidaridad con los cristianos iraquíes y todas las demás personas atrapada en este conflicto. El Papa Francisco ha mandado un mensaje sobre Irak, en el que exhorta a toda la Iglesia y a los fieles a “que eleven sus oraciones incesantes, como una sola voz, para implorar al Espíritu Santo que conceda el don de la paz”.