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El Papa Francisco ha pedido urgentemente ayuda alimentaria para millones de sudaneses del sur “condenados a morirse de hambre”. Su petición hacía referencia a la declaración oficial de la hambruna, por parte de Naciones Unidas en dicho país, con 275.000 niños gravemente desnutridos y más de 5 millones de personas que necesitan urgentemente alimentos y ayuda para la agricultura.

El Papa ha exhortado a toda las parte involucradas para que envíen ayuda alimentaria a Sudán de Sur: “porque un conflicto fratricida, agravado por una severa crisis alimentaria, está condenando a muerte por la hambruna a millones de personas, incluyendo a muchos niños”.

Sudán del Sur se enfrenta a la hambruna, con 275.000 niños gravemente desnutridos y más de 5 millones de personas necesitadas de ayuda alimentaria urgente. Foto de Caritas Sudán de Sur.

Sudán del Sur se enfrenta a la hambruna, con 275.000 niños gravemente desnutridos y más de 5 millones de personas necesitadas de ayuda alimentaria urgente. Foto de Caritas Sudán de Sur.

“Caritas Internationalis está profundamente preocupada. Esta hambruna es consecuencia directa de un prolongado conflicto y casi cuatro años de violencia indescriptible y abusos contra la población”, dice Michel Roy, Secretario General de Caritas Internationalis.

La despiadada combinación de la guerra civil, la destrucción de la economía y la sequía han llevado a  comunidades, que ya vivían en una situación precaria, a terminar doblegadas ante la hambruna. Muchos no pudieron cosechar ya en agosto y septiembre, debido a la inestabilidad e inseguridad en el país. También la segunda temporada de siembra, que está prevista en abril, se ve ahora amenazada.

“Nuestros peores temores se han cumplido“, afirma  Fergus Conmee, de CAFOD, la OM de CI en Inglaterra y Gales, en unas declaraciones al canal de televisión británico ITV, desde Yirol, en Sudán del Sur. “El hambre es evidente en la delgadez de los niños y la forma en que la ropa cuelga de los cuerpos de las personas que ya sufren la carestía”.

Las próximas cosechas no serán hasta dentro de seis meses y sólo si llueve, como advierte Conmee: “Si no consiguen comida ahora, las mujeres que suelen ser responsables de cultivar la tierra… estarán demasiado débiles para hacerlo”.

La ONU, junto al gobierno de Sudán del Sur, ha declarado oficialmente la hambruna en el estado sudanés de Unidad. Es su primera declaración oficial de hambruna, desde la crisis de Somalia de 2011, en la que murieron 250.000 personas por la escasez de alimentos. La semana pasada, el Programa Mundial de Alimentos indicaba que 20 millones de personas, en toda África, pueden hacer frente a la carestía en los próximos seis meses.

Sean Farrell, Responsable del Departamento Internacional de Trocaire, la OM de Caritas en Irlanda, acaba de regresar de la región. Como él nos comenta, la población sudanesa ha terminado desde hace tiempo sus reservas de grano y se ha visto obligada a recoger hojas salvajes en los bosques para comer. E incluso éstas ya empiezan a escasear: “Las provisiones de alimentos prácticamente ya se han terminado. Y las familias están realmente luchando contra la carestía. Sin un gran esfuerzo internacional, la gente morirá. Es una situación catastrófica”, declaró Farrel a la radio irlandesa RTE Radio 1.

Trócaire arregló un pozo recientemente, en la aldea de Adior, condado de Adior, sur de Sudán. Tenía 20 años y estaba roto. Eso evita ahora a la gente tener que caminar largas distancias para conseguir agua. Trocaire también instaló letrinas para uso de la comunidad. Foto de Sean Farrell / Trocaire.

Trócaire arregló un pozo recientemente, en la aldea de Adior, condado de Adior, sur de Sudán. Tenía 20 años y estaba roto. Eso evita ahora a la gente tener que caminar largas distancias para conseguir agua. Trocaire también instaló letrinas para uso de la comunidad. Foto de Sean Farrell / Trocaire.

Según fuentes de Caritas Sudán: “El acceso a servicios básicos como la alimentación, el agua, el refugio y la protección, sigue siendo desalentador y no existen buenos saneamientos“. Caritas y las iglesias locales están respondiendo a las necesidades inmediatas de sus comunidades locales, así como de los desplazados que llegan a diario: “Ahora no es momento para que la comunidad internacional abandone Sudán del Sur. Juntos hemos de hacer todo lo posible por salvar vidas”, indica Gabriel Yai, de Caritas Sudán del Sur.

En las diócesis de Yei, Torit, Wau y Juba, unas 22.000 personas vulnerables, incluyendo a los niños, han sido acogidos en estructuras eclesiales, para protegerlas de la violencia. Caritas Sudán del Sur está trabajando en comités, junto a la población local, con el fin de proporcionar y coordinar la asistencia, centrándose en la alimentación, el agua, la higiene y el refugio.

Caritas también está ayudando a la población en  otros asuntos: como la inseguridad, el hacinamiento y el hambre, el gran número de niños solos, las mujeres afectadas o en riesgo de violencia de género y toda una población traumatizada, por tanta violencia. Así mismo, las iniciativas de construcción de paz continúan.

Los enfrentamientos casi constante en Sudán del Sur, desde 2013, han causado gran sufrimiento entre la población, con una escalada espantosa. Los relatos de atrocidades son muy numerosos, mientras las milicias rivales vagan por el joven estado disparando, saqueando e incendiando. La distribución de la ayuda humanitaria está llena de dificultades, a causa del saqueo de los suministros, por parte de las milicias, mientras los agentes humanitarios, que sienten amenazados por el conflicto.

“Caritas Internationalis pide a todas las partes en conflicto que detengan la violencia inmediatamente y permitan el acceso, sin obstáculos y en seguridad, a los agentes humanitarios para que puedan llegar a las poblaciones afectadas, con alimentos y ayuda humanitaria esencial”, afirma el Secretario General de CI, Michel Roy.

Caritas está trabajando también con los refugiados que huyen del hambre y el conflicto, en Sudán del Sur. Foto de Tommy Trenchard / Caritas

Caritas está trabajando también con los refugiados que huyen del hambre y el conflicto, en Sudán del Sur. Foto de Tommy Trenchard / Caritas

La ONU calcula que más de 3,4 millones de personas, casi un tercio de la población, se han visto obligadas a abandonar sus hogares, desde que comenzó el conflicto. Casi 2 millones son desplazados – todavía en el país, pero que abandonaron casas y granjas – mientras que el resto son refugiados, en países vecinos.

La red Caritas está ayudando activamente a los refugiados de Sudán de Sur.

Caritas Uganda ha recaudado fondos mediante una llamada de emergencia, para prestar asistencia urgente en el campo de refugiados de Bidi Bidi, que ha surgido en los últimos siete meses, en el norte de Uganda. Ahora es el segundo campamento de refugiados más grande del mundo y ofrece su ayuda a más de 270.000 sudaneses del sur, que escaparon para salvar la vida.