Un centro de alimentación en Darfur.

Credits: Mohammed Noureldin/Act Caritas

El 2011 fue un año histórico para Sudán. El sur del país se separó del norte, luego de una de las guerras civiles más prolongadas de África.

Sin embargo, en la región de Darfur, los combates continuaron. Desde 2004, más de 300.000 personas han sido asesinadas en Darfur y más de 2,7 millones han tenido que abandonar sus hogares. El conflicto, los altos precios de los alimentos y la crisis económica, se combinaron para aumentar la desnutrición en 2011, en algunas áreas la tasa llegó a un tercio de la población total.

Los miembros de Caritas suministraron ayuda a más de un millón de personas, en el occidente y el sur de Darfur, mediante dos programas de trabajo. Catholic Relief Services (CRS, uno de los miembro de Caritas de E.EUU.) opera un programa que cubre las necesidades de desarrollo, inmediatas y a largo plazo, de más de 500.000 personas. Caritas también trabaja con la Alianza ACT, una alianza de organismos de socorro protestantes y ortodoxos, en una cooperación ecuménica sin igual, ayudando a otras 500.000 personas.

En el occidente y en el sur de Darfur, Caritas y la ACT trabajan principalmente en campamentos para personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares, pero un 15 por ciento de su ayuda también se destina a las comunidades anfitrionas y rurales, con el fin de ayudar a reducir tensiones. El principal enfoque es brindar ayuda de emergencia, agua limpia, atención médica, nutrición e iniciativas de construcción de la paz.

La energía solar también está haciendo una gran diferencia en los campamentos, proporcionando el agua que tanto necesitan los habitantes. En el campamento Khamsadigay, que alberga a poco menos de 20.000 personas, una bomba de agua, alimentada con energía solar, proporciona 29 litros de agua por persona al día, utilizando apenas una pequeña cantidad de la energía que genera.

“Al invertir en energía solar estamos reduciendo costos y mejorando la sostenibilidad”, dijo el Director Humanitario de Caritas Internationalis, Alistair Dutton. “Enseñando a la gente normas de higiene y salubridad estamos reduciendo la cantidad de gente que se enferma”.