Lesley-Anne Knight in Mozambique

Credits: Caritas

Por Lesley-Anne Knight, Secretaria General de Caritas Internationalis

Caritas Internationalis le debe su fortaleza a la unión de muchas organizaciones diversas que trabajan en una empresa común: el servicio de la humanidad. Desde el Secretariado General en Roma, procuramos fomentar dicha unidad y aprovecharla.

En 2009, seguimos llevando a cabo una revisión de la gobernanza de la confederación, elaborando nuevos estatutos y propuestas para nuevas estructuras de gobernanza y financiación. Asimismo, consolidamos nuestro equipo directivo con el nombramiento de directores en las áreas de actividades humanitarias, finanzas, comunicaciones y políticas. Llevamos a cabo una revisión de nuestros sistemas y procesos, e implementamos una serie de mejoras que han aumentado nuestra eficiencia y eficacia; particularmente en la respuesta a emergencias, las comunicaciones y las finanzas.

A pesar de la crisis económica mundial, que afectó severamente a muchas de nuestras organizaciones miembros, el Secretariado General finalizó el año con un balance saludable, gracias a la cuidadosa administración de los gastos y a varias donaciones generosas.

El personal y los sistemas pasaron una prueba de fuego en 2009, año en que ocurrió una serie de catástrofes y conflictos graves a los que fuimos llamados a responder. Hubo inundaciones en África, India, Filipinas y Camboya; terremotos y un tsunami en la región Asia-Pacífico; y conflictos en Gaza, Sri Lanka, Sudán, Colombia y Pakistán, eventos que resultaron en más muertos y heridos, y dejaron a millones en la miseria.

Nuestro equipo de emergencias respondió a todas estas crisis y más, evaluando necesidades, lanzando llamados para recaudar fondos a lo largo y ancho de la confederación, coordinando los esfuerzos de socorro de nuestras organizaciones miembros y cooperando con la comunidad humanitaria.

Los más pobres del mundo siguieron padeciendo los efectos de las cada vez más graves catástrofes relacionadas con el cambio climático, tales como inundaciones y sequía. 2009 fue un año crucial para la incidencia en preparación para la conferencia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que se realizó en Copenhague en el mes de diciembre.

Caritas publicó "Justicia Climática: En busca de una ética global”, sentando las bases teológicas y prácticas para la programación y la incidencia de Caritas respecto al cambio climático. Nos unimos a otros grupos religiosos para recolectar medio millón de firmas, participamos en manifestaciones, servicios religiosos y discusiones, e hicimos lobby con políticos.

Al final, la conferencia no produjo un acuerdo para ayudar a los pobres en los países en vías de desarrollo a sobrellevar los efectos del cambio climático o para reducir el calentamiento del planeta a niveles que aseguren un futuro sostenible. El compromiso demostrado por gente de todo el mundo en el período previo a Copenhague demuestra un verdadero deseo de lograr un acuerdo firme sobre el cambio climático. Caritas seguirá ejerciendo presión sobre los líderes mundiales para que lleguen a un acuerdo.

Nuestra labor de incidencia en 2009 también incluyó una importante campaña para promover el acceso al tratamiento antirretroviral altamente activo (HAART, por sus siglas en inglés) para niños con VIH. La campaña “HAART para los niños” también exigió mejores pruebas y medidas de prevención de la transmisión del VIH de madre a hijo.

Miembros del personal de Caritas, tanto del Secretariado General como de nuestras oficinas en Nueva York y Ginebra, representaron a la confederación en la mayoría de los principales eventos internacionales relevantes a nuestra labor. Asimismo, nos complació haber acogido a muchos líderes religiosos, políticos, diplomáticos y altos directivos de organizaciones no-gubernamentales que visitaron nuestra sede en Roma. En especial, nos sentimos honrados de haber recibido a muchos de los obispos africanos que estuvieron en Roma para la Segunda Asamblea especial para África del Sínodo de Obispos.

En el curso del año, tuve el privilegio de visitar a varias de nuestras organizaciones miembros de Caritas en Europa, África, Asia y Oceanía; me complació particularmente haber visitado Caritas Tonga y nuestro miembro más reciente, Caritas Samoa. Días después de mi visita, estas dos hermosas islas fueron golpeadas por un tsunami que causó una pérdida de vidas considerable y gran devastación. Sin embargo, fue alentador ver como nuestras pequeñas organizaciones Caritas locales se pusieron a la altura de las circunstancias, suministrando ayuda de emergencia e iniciando la reconstrucción con el apoyo de las Caritas de los países vecinos, como Caritas Australia y Caritas Aotearoa Nueva Zelanda.

En 2009, la solidaridad y la colaboración fraterna que unen a nuestra confederación se pusieron de manifiesto en esta y muchas otras crisis, inyectándonos nuevas esperanzas y determinación para hacerle frente a los desafíos del futuro.