The CCUSA volunteers programme in Louisiana, where Hurricane Katrina struck

Credits: LauraSikes/CCUSA

Por Robert Gorman, Director Ejecutivo de Catholic Charities de la Diócesis de Houma-thibodaux, luisiana, EE. uu.

Los cambios climáticos ya están ocurriendo aquí en la costa baja del sur de luisiana. mi casa está a 96 km tierra adentro, pero apenas unos cuantos centímetros por encima del nivel del mar. El golfo de méxico se acerca lentamente cada año, debido a la erosión y al hundimiento de los pantanos y de las islas de barrera, al aumento de los niveles del mar y a huracanes más intensos. los miembros más pobres de nuestras comunidades viven a la orilla del Golfo y sus hogares ya se han inundado varias veces. la gente llama a Catholic Charities (CCusa, uno de los miembro de Caritas internationalis en EE.uu. ) todos los días pidiendo ayuda. las agencias de CCusa a largo del sur de luisiana han dedicado decenas de millones de dólares a ayudar a la gente a recuperarse de las catástrofes, y esto únicamente desde los huracanes Katrina y Rita.

Catholic Charities tiene la obligación moral de proteger la vida y dignidad de cada persona y las comunidades. tenemos una potente red a través de la cual podemos suministrar servicios sociales, para los más vulnerables a los efectos del cambio climático. tenemos un voz profética para la justicia, que debe plantearle a los órganos legislativos, al Congreso y a la Casa Blanca las inquietudes relativas al cambio climático. En última instancia, nuestro papel es difícil porque somos administradores de un mundo que no nos pertenece. somos parte del pacto bíblico que nos obliga a cuidar de todos los seres vivientes de la creación. si creemos que Dios está presente en nosotros y para nosotros, en todo lo que vemos y experimentamos, podemos aceptar el papel del buen administrador - un papel que CCusa, en su compromiso para con el bien común, toma muy en serio participando en el debate sobre el cambio climático.