Los inversores del sector minero en Zambia ejercían presiones ante
el Gobierno para que redujera los impuestos. Durante decenios
trataron de influir en los gobiernos mediante presiones económicas.
En Zambia, pagan el 31% de impuestos en comparación con otros
países en que se paga el 51%.
Con la subida del precio del cobre, las previsiones estimaban un
aumento de los ingresos en Zambia. Los estudios realizados por
Caritas pusieron de manifiesto que los habitantes de Zambia no se
beneficiaron como debían de las ganancias del sector minero. Caritas
apoyó los planes gubernamentales de aumentar los impuestos al 47%,
y con el respaldo de la sociedad civil, el Gobierno se mantuvo firme
en su posición.
“Aprovechamos nuestro conocimiento a nivel comunitario, para
demostrar que la población no se beneficiaba de la minería”, dijo
Edmund Kangamungazi, Responsable de Justicia Económica en
Caritas Zambia.
Caritas también centró sus esfuerzos en convencer al Gobierno
para que adoptara políticas que favorecieran a los pobres mediante
investigaciones detalladas y una labor de incidencia en el Parlamento
y a través de la prensa.
Además, Caritas sigue de cerca la políticas del Gobierno con redes
en comunidades locales en las que se supone que las políticas tienen
que beneficiar a la población local, mediante herramientas elaboradas
por CAFOD y Trocaire (miembros de Caritas del Reino Unido
e Irlanda).
“En 2008, el Gobierno sugirió una desgravación fiscal de
600.000 kwachas para hacer frente al aumento del costo de la
vida”, dijo Kangamungazi. “Pero nuestros datos demostraron que
esta cuantía no habría sido suficiente para sufragar tales costos. El
Gobierno aumento la desgravación fiscal a 1 millón de kwachas.
Suficiente para alimentar a un familia”.