La única manera en que Erica Dahl-Bredine pudo llegar a los lugares más afectados por las inundaciones en Tabasco en noviembre pasado fue por helicóptero militar. "Cuando aterrizamos en Villahermosa, la capital de Tabasco, todo lo que nuestros ojos podían ver estaba cubierto de agua. Aldeas enteras, terrenos cultivados, casi todo", afirma Dahl-Bredine, Representante en México de Catholic Relief Services (CRS).

Además de ayuda financiera, CRS envió a expertos a la zona de la catástrofe, para evaluar las necesidades y ayudar a coordinar las actividades de socorro. Una vez que bajaron las aguas, CRS dirigió sus esfuerzos a ayudar a reactivar la comunidad rural, mediante la organización de un curso intensivo de capacitación y un programa de formación de líderes para los representantes de 55 parroquias de Tabasco.

“Dedicaron dos meses a la capacitación intensiva para evaluar las necesidades en términos de vulnerabilidad a las catástrofes,” afirma Dahl-Bredine.

A los participantes en los cursos también se les enseñó métodos para mejorar el desarrollo económico en lo que se refiere a técnicas de cultivo, búsqueda de empleo o generación de ingresos.

Una ver terminado el curso, las personas regresaron a sus comunidades y capacitaron a otras en lo que habían aprendido.

Además, establecieron comités para dirigir iniciativas, como la de los bancos de semillas y la participación en los proyectos de producción local.

Dahl-Bredine dice que la idea era fomentar la capacidad local, para que las comunidades locales estuvieran mejor preparadas para evaluar sus necesidades y organizar un respuesta en caso de futuras catástrofes.

CRS complementó el curso con talleres dedicados a varios aspectos de la gestión de catástrofes, como la enseñanza de normas higiénicas, necesarias para los albergues provisionales.

Además, donó fondos para proyectos encaminados a mitigar los efectos de las catástrofes. Por ejemplo, la comunidad se beneficiará de las tuberías de drenaje más amplias que se están instalando cerca de sus hogares, porque las aguas de las inundaciones podrán escurrir más fácilmente hacia el río cercano.

En general, CRS confía en que sus proyectos garanticen que en las inundaciones futuras resulten afectados un menor número de personas y que las personas afectadas sepan lo que hay que hacer para recuperarse.