Soueba, left, and Balki Boubacar are sisters who live in Toudoun Jaka, Niger. For the last several months, they have lived on crushed millet and water. Now their village has started to receive food.

Credits: Lane Hartill/Catholic Relief Services

Los nigerianos se quedaron sin comida hace meses, ahora la situación es desesperada. La mitad de los habitantes de esta nación de África occidental sin salida al mar no tiene suficiente qué comer. La gente está comiendo hojas y forraje para sobrevivir.

Aunque el hambre en Níger no es nada nuevo, este año es particularmente grave. El año pasado no llovió y, en algunas áreas, casi no hubo cosecha. Los nigerianos se vieron obligados a vender su ganado, que básicamente representaba sus “ahorros”, antes de que los animales se murieran. Frente a la crisis, Caritas está distribuyendo alimentos, poniendo a la gente a trabajar y ayudando a los más necesitados.

Conforme muere el ganado y los centros nutricionales se abarrotan de gente hambrienta y niños enfermos, no puede haber señal más firme de que la gente de Níger necesita desesperadamente su ayuda.

Lea la historia de cómo el hambre ha tomado control de la vida de Habsu Boubacar y sus cuatro hijos.




Fotos y texto por Lane Hartill, encargado regional de información de Catholic Relief Services (CRS- organización estadounidense miembro de Caritas) para África central y occidental. Las fotos son de proyectos de CRS.