Caritas works with Haitians in their daily difficulties and as they look towards rebuilding their country.
Credits: Farjado/CRS
El 12 de enero de 2010, un terremoto de 7 grados de magnitud sacudió el más pobre de los países del hemisferio occidental. Las frágiles casas, escuelas y edificios públicos de Haití se desplomaron cuando la catástrofe sobrevino a las 16.53 horas. Los tugurios densamente poblados de Puerto Príncipe no tardaron en convertirse en el escenario de una de las mayores catástrofes de los últimos tiempos.
Más de 230.000 personas murieron en el terremoto de Haití y más de tres millones resultaron afectadas. Las organizaciones de ayuda tuvieron que hacer frente a una de las emergencias más complejas en términos de dimensiones, alcance, logística y localización. Al cabo de un año, si bien se observan signos de esperanza, el desafío perdura. Los huracanes, las inundaciones y la epidemia del cólera han obstaculizado las esperanzas de conseguir nuevas casas, empleos y una vida estable.
Los primeros tres meses – respuesta de emergencia
Caritas comenzó a enviar personal, ayuda y dinero a las pocas horas de ocurrido el terremoto. >>
Un año en Haití para una organización miembro de Caritas
CRS habían trabajado en Haití durante 55 años antes de que sobreviniera el terremoto.>>
Una voz en los escombros Mientras nos encontrábamos en el lugar, un perro halló signos de vida .>>
SALUD
Prestando “atención” en la atención sanitaria Tras el terremoto de Haití, Caritas estuvo al lado de las personas más afectadas desde muy temprano y conseguimos salvar vidas y aliviar el sufrimiento conforme a nuestras posibilidades. >>
Saneamiento deficiente, salud frágil Las condiciones de hacinamiento en los campamentos, el limitado acceso al agua y el fuego, y las deficientes condiciones de saneamiento se combinan para crear una bomba de tiempo desde el punto de vista del cólera para los damnificados por el terremoto en Haití. >>
VIVIENDA
Ladrillo tras ladrillo Nelson Elissier y Michelle Azor construyeron su casa ladrillo tras ladrillo. No tenían mucho dinero, pero cada vez que conseguían un poco, compraban materiales para la construcción de su casa. Les llevó seis años terminarla, pero seis meses después de haberla acabado, el terremoto destruyó el fruto de estos esfuerzos. >>
Liberados de las serpientes
Francois Tifabe caminaba por una calle cerca de su casa el 12 de enero de 2010 cuando el suelo comenzó a temblar. Antes de que se diera cuenta de lo que estaba pasando, un muro cercano se desplomó y los escombros cayeron sobre su pierna. >>
EDUCACIÓN
Alimentos para pensar La tarde en que ocurrió el terremoto en Haití, muchos niños murieron o quedaron atrapados dentro de las escuelas desplomadas. Se estima que el 90% de las escuelas de Puerto Príncipe fueron dañadas o destruidas, dejando a alrededor de dos millones de niños sin acceso a la educación. >>
Algo sólido en la incertidumbre A pesar de todo, Saint Louis Wilner se considera afortunado dentro de la desgracia, porque su mujer y sus hijos están vivos. Con el terremoto, perdió a algunos miembros de su familia, así como su casa y sus pertenencias. Su mujer, perdió su negocio y él se quedó sin trabajo como consecuencia de la catástrofe. Ha sido un año duro. >>
Ayudar a los niños a rehacer sus vidas
Más de un millón de damnificados por el terremoto en Haití siguen viviendo en campamentos. Muchos de ellos son niños, pues en Haití 4 de cada 10 personas tienen menos de 14 años de edad. >>
MEDIOS DE SUBSISTENCIA
Ayudando a los agricultores de las zonas rurales Con Puerto Príncipe en ruinas como consecuencia del terremoto, centenares de miles de personas huyeron al campo. >>