La situación humanitaria sigue deteriorándose:

  • Las esperanzas suscitadas a comienzos del año 2009 por las operaciones conjuntas entre los ejércitos congoleño y rwandés, y luego, entre los ejércitos congoleño y ugandés, para hacer frente a los grupos armados (los rebeldes rwandeses de las FDLR y ugandeses del LRA) están por desvanecerse a causa de las represalias actuales de tales rebeldes.
  • Sin embargo, varios millares de personas desplazadas han logrado retornar a sus aldeas tras la operación « UMOJA WETU » llevada a cabo con el ejército rwandés, que permitió arrestar al General destituido Laurent Nkunda e integrar las tropas del CNDP en el ejército regular.
  • La operación « KIMIA II » que el ejército congoleño está llevando a cabo actualmente, con el apoyo logístico de la Misión de las Naciones Unidas en el Congo, no ha logrado hasta ahora expulsar a los rebeldes ni proteger debidamente a la población. 
  • Además, la inseguridad creada por estos ataques y contraataques reduce el acceso de los organismos humanitarios a las poblaciones desplazadas por la guerra, que sin embargo necesitan con urgencia asistencia. 
  • El hecho de que los soldados enviados al frente no reciban regularmente un sueldo ha empujado a algunos de ellos a cometer exacciones contra la población a la que se supone que deben proteger. 
  • Sólo en la provincia de Kivu del Sur se han registrado más de 1000 casos de violencia sexual desde comienzos de este año. 
  • La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo estiman que más de 800.000 personas desplazadas internamente viven en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur desde comienzos de año. 
  • En lo que se refiere a la Provincia Oriental, la comisión "Movimientos de poblaciones" de Ituri indica que las personas desplazadas en el distrito han pasado de 185.352 personas a finales de abril a 176.133 en el mes de mayo pasado; es decir, una disminución de más de 9.219 personas. Esta situación se explica principalmente por el gran número de personas que han retornado a los lugares de origen. 
  • En esta misma Provincia Oriental, los ataques de los rebeldes del Ejército de Resistencia de Señor (LRA) prosiguen en forma de guerrilla. A título de ejemplo, a finales de junio de 2009, en Isiro habían más de 3.500 personas desplazadas. Estas personas, que carecen de alimentos, abrigo y atención sanitaria. Han sido desplazadas como consecuencia de los ataques del LRA en varias localidades de los territorios de Haut-Uélé y de Bas-Uélé. Al 22 de junio, 12.175 personas desplazadas se habían registrado en Dingila, en el territorio de Bas-Uélé. Esta cifra representa un aumento del 87% de la población de esta localidad, que hasta ese momento contaba con 14.000 habitantes. También otras localidades cercanas han acogido a personas desplazadas, pero no se sabe cantos son. Después del ataque del LRA del 17 de junio, ahora el 90% de la población de las zonas periféricas de Nyangara se ha concentrado en los barrios del centro de la ciudad.

Las necesidades más apremiantes de la población beneficiaria son la siguientes:

  • Artículos no alimentarios (ropa, utensilios de cocina y abrigo) como consecuencia de los incesantes saqueos e incendios que se asocian a los ataques de los grupos armados, entre ellos también algunos grupos aislados del ejército regular
  • Alimentos (para el consumo inmediato) 
  • Aperos agrícolas para permitir que la población reanude la producción, en la perspectiva de una mejora de la situación de la seguridad
  • Atención sanitaria para las poblaciones afectadas y medicamentos y equipo médico, que han sido objeto de saqueo al mismos tiempo que los hogares 
  • Materiales escolares y equipo didáctico para los niños y las escuelas, que también han sido objeto de saqueos. 
  • PERO, LA SEGURIDAD DE LAS PERSONAS Y DE SUS BIENES SIGUE SIENDO LA NECESIDAD PRIMORDIAL.


Doce millones de dólares USD constituyen una suma considerable de dinero

  • Sí, pero esta suma tiene en cuenta la inmensidad del reto al que hacemos frente y el gran número de personas que necesitan urgentemente ayuda.
  • El programa de intervención humanitaria de Caritas en Kivu del Norte, Kivu del Sur y la Provincia Oriental se propone responder a la urgencia de salvar vidas humas en « peligro de muerte » ; 
  • También, incluye un componente de autoasistencia para relanzar la producción agrícola, y un componente de rehabilitación y suministro de equipo. Este programa no puede más que tener un impacto positivo en las poblaciones interesadas.
  • Esta suma también tiene en cuenta las deficiencias del Gobierno, lento o pasivo para reaccionar a las crisis humanitarias y que hasta ahora no ha logrado regularizar el pago de los sueldos a los soldados ni asegurar la ración de alimentos para los soldados destacados en las tres provincias.

4. Esta llamada se propone sólo salvar las vidas de los congoleños atrapados en el engranaje de la inseguridad en la parte oriental de la República Democrática del Congo.

  • Se necesitaría más recursos para luchar contra el sufrimiento general del pueblo congoleño.
  • Forzadas a abandonar sus lugares de origen, algunas personas desplazadas también son vistas con desconfianza por otros compatriotas de localidades remotas y atacadas por el LRA. Esta constatación fue hecha por la misión interinstitucional realizada en Isiro del 15 al 17 de junio de 2009 en la provincia oriental. Las personas desplazadas en Isiro son víctimas de la estigmatización de parte de la población autóctona que los considera rebeldes del LRA. Hasta a los niños desplazados en las escuelas se les califica de esta manera y están frustrados por esta estigmatización. Además, de todas partes se ejerce presión para que regresen a Dungu, donde les espera la muerte, las violaciones, los saqueos y los secuestros. ¿Creen ustedes que no es urgente salvar las vidas?

Una vez recaudado el dinero, las poblaciones beneficiarias sentirán los primeros efectos de este programa en menos de un mes, justo el tiempo necesario para desplegar la ayuda sobre el terreno. A este respecto, la presencia de Caritas al lado de la población antes, durante y después de esta crisis humanitaria es una ventaja importante que, en varias ocasiones, ya le ha permitido intervenir sobre un terreno considerado de difícil acceso. Evidentemente, Caritas Congo y sus estructuras diocesanas se esfuerzan siempre por conciliar el deben de salvar vidas con el imperativo de seguridad que obliga a no poner en peligro a los beneficiarios o a sus propios equipos de distribución. Pero, habrá que esperar por lo menos tres meses para ver el impacto de las otros componentes (rehabilitación, equipo y reactivación de la agricultura).