
Grace, empleada de Caritas de la comunidad, ofrece a Thabisile alimentos nutritivos.
Bongani tenía 3 meses cuando murió. Su madre se quedó embarazada de nuevo y nació una niña, Gugu, que murió seis meses después. Tras perder a ambos bebés, sin ningua explicación concreta, Thabisile decidio hacerse la prueba del VIH.
Thabisile, de 37 años, descubrió que tenía el VIH en 2007. Ahora está en tratamiento con antirretrovirales (ARV) para mantener el virus bajo control. Al primer hijo, Behokohuhle, le hicieron la prueba del VIH cuando murieron sus hermanos y empezó con su tratamiento, sin embargo la familia no tenía dinero suficiente para seguir la terapia. Murió en 2008, a sesi años de edad. El marido de Thabisile murió el mismo año.
Thabisile vive ahora con su hija de 12 años, en una zona rural de Suazilandia. El vecino más cercano vive a un kilómetro de distancia. Para tomar la medicina ARV, Thabisile necesita agua. Hay una fuente a unos 200 metros de su casa, pero no siempre tiene agua. Cuando se seca, ella tiene que caminar algunos kilómetros hasta la parada de autobús más cercana, para comprar agua.
También es esencial comer regularmente alimentos nutritivos. Algunos expertos señalan que los ARV aumentan el apetito de hasta un 30 por ciento. El único alimento que Thabisile tiene en su jardín es una gran cesta de mimbre, con mazorcas secas de maíz, que ella usa para hacerse unas gachas ácidas una vez all día. Además del VIH, ella tienen tuberculosis, tos frecuente y, a veces, problemas de respiración.
Thabisile tiene que ir al hospital, que está a unos 45 km. de distancia, una vez al mes a por los ARV. El viaje de ida y vuelta al hospital lo hace en una jornada entera. Primero tiene que caminar unos siete kilómetros, por un sendero sucio y accidentado, luego toma un autobús que le cuesta 30 rands (2,60 euros).
A veces, Thabisile le lava la ropa a otras personas y con lo que gana puede pagar el autobús. Algunos meses ella no consigue el dinero para ir al hospital a por la medicinas. Nos cuenta que el mes pasado pudo ir a por las medicinas, porque su hermano estaba en el hospital con una enfermedad vinculada al SIDA. Ahora está muerto.
Thabisile dice que le gustaría poder tener más alimentos para comer, pero es dificil conseguirlos donde ella vive. También le gustaría poder arregalr su casa, que se está derrumbando poco a poco, pero no tiene la fuerza necesaria para hacerlo.