Los recortes realizados en los presupuestos del Servicio Sanitario Nacional de Sudáfrica, desde finales de 2008, impiden el acceso de nuevos pacientes con el VIHr al tratamiento con antirretrovirales (AR).

La Sociedad Thabang, de Parys (Sudáfrica), es uno de los pocos lugares estatales en los que los enfermos tienen acceso a la terapia con AR, facilitada por Caritas / Conferencia Episcopal católica, de la zona meridional de África.

La  Dra. Almud Pollmeier, pediatra y coordinadora de la Sociedad Thabang, afirma que los recortes en el presupuesto sanitario podrían parovocar un impacto mayor en los niños, que en los adultos.

“Los cuidados necesarios  para un niños, en la terapia con ARV, son mucho más caros y exigen más tiempo, porque los niños tienen que tomar medicinas diferentes y más variadas que los adultos que, además hay que ir adaptándolas según van creciendo”, nos cuenta la doctora.

Otras dificultades en el tratamiento pedriátrico del VIH en Parys son debidas al suministro de agua, que es poco fiable. No todas las personas tiene acceso a agua limpia y, a veces, el suministro queda interrumpido durante algunos días. 

“Los niños pequeños tienen que tomar los ARV en forma líquida, que hay que mezclarlo en casa. Es necesario tener agua limpia. Si no se tiene acceso al agua limpia, hay que comprarla”, dice la Dra. Pollmeier. 

Por otra parte, los ARV líquidos pueden necesitar refrigeración,  para su conservación, y no todas las familias tienen un frigorífico en casa   y, cuando lo tienen, el suministro de electricidad podría no ser constante:

“Los líquidos deben ser conservardos en el frigo, mientras los comprimidos pueden ser conservados a temperatura ambiente”, indica la Doctora.

En áreas pobres, con problemas de suministro de agua y electricidad, sería más fácil poder tratar a los niños con comprimidos, en lugar de medicamentos líquidos.

“Pero veces,  los comprimidos  son demasiado grandes, para que los niños puedan tragarlos fácilmente. 

Aunque ahora las compañías farmacéuticas  están sacando nuevas formulas,  aptas para niños, éstas resultan más caras en la producción”, señala  la Dra.Pollmeier.

El reto de la tuberculosis

Por otra parte,  la Dra. Pollmeier afirma que se han realizado numeroso esfuerzos para  la diagnosis pediátrica de las tuberculosis en Sudáfrica.

“Hay partidarios de  la DOTS* en las comunidades, que incluso tienen programas para ‘olvidadizos’, que deben ir al hospital para tomar la medicina delante de un enfermero”, indica la Dra. Pollmeier.

Sin embargo, no obstante los progresos alcanzados en el tratamiento, todavía existen problemas para diagnosticar la tuberculosis en los niños: “A veces, es difiicil conseguir  el esputo de los niños. En esos caso, sería necesario  hacer una radiografía, pero  es más caro y hay que tener el equipo necesario”, dice la  Dra. Pollmeier. 

También es muy difícil diagnosticar la tuberculosis extrapulmonar. La Dra. Pollmeier cita el caso de un paciente suyo de  siete años, que tenía el HIV y se puso muy enfermo.

A pesar de las visitas al hospital y el tratamiento por su abdomen hinchado, sólo le fue disgnosticada la tuberculoss extrapulmonar cuando le mandaron al especialista”.

*Directly Observed Treatment Short-course, que es una estrategia de la OMS para hacer frente a la tuberculosis.