En 2007 murieron cada día más de 800 niños a causa del SIDA. Muchos de ellos seguirían hoy con vida de haber recibido el tratamiento adecuado.
Pese a que el tratamiento en niños afectados por el VIH y la tuberculosis es altamente eficaz, las barreras para el tratamiento pediátrico son muchas.
Las personas adultas infectadas por el VIH viven ya más tiempo con buena salud porque tienen acceso a una serie de cuidados, pero no hay tratamiento disponible en una formulación pediátrica adecuada para niños.
La mayoría de los niños que mueren cada año ni siquiera hubieran contraído el VIH si sus madres hubieran recibido un tratamiento adecuado.
La infancia ha quedado olvidada en los esfuerzos globales y nacionales por abordar el VIH y el SIDA. En 2009 se celebra el XX aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. Caritas está haciendo campaña para que los gobiernos y las compañías farmacéuticas hagan realidad los propósitos de la Convención, desarrollando medicamentos para tratar el VIH y la tuberculosis en los niños y salvar vidas.
Caritas insta también a que se realicen mayores esfuerzos para evitar la transmisión de madres a hijos, sobre todo en África.
La campaña de Caritas trabaja además para que se eliminen las barreras que impiden el acceso de mujeres y niños al diagnóstico y el tratamiento.
Sólo falta financiación y voluntad política. La labor de incidencia para facilitar el acceso al tratamiento pediátrico ya ha conseguido logros notables. En países de ingresos bajos y medios, 127.300 niños recibieron tratamiento antirretroviral en 2006, comparado con 75.000 en 2005.
Pero el acceso de los niños a este tratamiento sigue siendo muy limitado, sobre todo en África. Todos los niños y niñas que viven con el VIH tienen derecho a diagnósticos y medicamentos adecuados. Por ello, es necesario seguir presionando a los gobiernos, a las empresas farmacéuticas y a las agencias de la ONU.
Únete a nuestra campaña, escribiendo a gobiernos y empresas farmacéuticas.