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El Papa Benedicto en Tierra Santa
![]() Sale sol en Jerusalén. Se respira esperanza en el aire, por la visita del Papa Benedicto a Tierra Santa. Llegando desde Jerusalén a Belén, el Papa Benedicto XVI entró en la ciudad a través de una cancela de ocho metros de altura, en medio del muro de hormigón, y que forma parte de la barrera de separación que ha construido Israel alrededor de Cisjordania. Por todas partes en Belén, podían verse pancartas y pósters de bienvenida para el Santo Padre. En algunos se podía leer: “Nuestro Papa, nuestra esperanza, ¡bienvenido a Belén!”. Banderas amarillas y blancas, del Vaticano, llenaban las calles, junto con las banderas palestinas. "He visto... oscureciendo la mayor parte de Belén, el muro que importuna estos territorios, separando a vecinos y dividiendo familias”, dijo el Papa Benedicto. Esperando en el sol, en la plaza Manger, fuera de la Basílica de la Natividad, había más de 10.0000 personas y peregrinos, que cantaban "¡Viva el Papa! ¡Viva Palestina!", "¡Benedicto, Bienvenido!". Un gran coro cantaba canciones cristianas, mientraa la gente agitaba banderas palestinas y vaticanas. En su homilía, el Papa Benedicto exhortó a los palestinos para que se mantuvieran firmes en su fe, con esperanza en la paz y por futuro mejor. El Santo Padre dirigió un mensaje especial a la población de Gaza: “Les pido que lleven a sus familias y comunidades mi caluroso abrazo, y mi dolor por las pérdidas, las dificultades y los sufrimientos, que todos ustedes han tenido que soportar. Por favor, confíen en mi solidaridad con todos ustedes, en la inmesa labor de reconstrucción que tienen ante ustedes, y en mis oraciones, para que en breve se ponga fin al embargo”. El Papa Benedicto pronunció un mensaje especial de solidaridad con el 1,4 millón de palestinos que vive en Gaza. Al final de la Santa Misa, dio la mano a los representantes de los cristianos palestinos de Gaza, que habían recibido permiso para estar en Belén, con el Santo Padre. Daoud Masoud, de 59 años, fue una de las pocas personas que tuvo esa oportunidad de conocer de cerca al Papa: “Fue una bendición poder conseguir el permiso, primero asistimos a la Misa, celebrada por su Santidad. Sus palabras sobre Gaza nos infundieron fuerza para seguir adelante, con determinación, sin rendirnos, ni perder la esperanza. El segundo día, tuve la oportunidad de visitar el Santo Sepulcro, para rezar y allí no pude contener mis lágrimas”, nos cuenta Daoud. De los casi 3000 cristianos que viven en Gaza, solo 95 de ellos pudieron conseguir el permiso para asistir a la Santa Misa. Ghada Sabbagh, una mujer de Gaza, nos dijo: “Durante 13 años, no ha podido ver a mi hermano, que vive en Belén. Ésta es una bendición doble, rezar con el Papa y ver a mi hermano. Me gustaría aprovechar esta ocasión para dar las gracais a Caritas, por toda la ayuda que se nos ofreció durante esos días horribles que tuvimos que pasar. Caritas nos acompañó y dio esperanza, Caritas no se olvidó de nosotros”. La Directora de Caritas Gaza, Ameen Sabbagh, no pudo conseguir el permiso para ir a Belén. Ameen dijo: “Fue una gran decepción. Ésta era mi única posibilidad de encontrar al Papa. Yo quería hablar con Él, para expresarles mis sentimientos, como cristiana que vive en Gaza”. Llegando poco después del reciente conflicto de Gaza y tras años difíciles en Tierra Santa, el viaje de Papa adquiere un significado especial en estos momentos. La Secretaria General de Caritas Jerusalén, dice que mientras las paz parece lejana, la visita del Papa es motivo de esperanza y optimismo. Lean más… Joseph Cornelius Donnelly, Jefe de la Delegación de Caritas Internationalis ante la ONU en Nueva York y Asesor Especial para Tierra Santa y en Construcción de Paz, dice que el Santo Padre llega como humilde peregrino y también como Pontifex Maximus “el Mayor Constructor de Puentes”. Lean más… El Papa sigue los pasos de esos millones de peregrinos, de diferentes confesiones que han viajado a Tierra Santa, durante años. Sin embargo, el conflicto de Gaza significó también que el viaje de algunos peregrinos, que fueron lo bastante afortunados como para dejar la Franja a tiempo e ir a Belén, estuvo cargado de angustia, ya que los dejaron en la estacada a causa de la guerra. A pesar de la guerra y las dificultades políticas y económicas de vivir en los territorios palestinos ocupados, la Iglesia trabaja constantemente fomentando la esperanza entre la gente… porque un día llegará la paz y la vida mejorará. Lean de qué manera un sacerdote local, cerca de Ramallah, ayuda a la población que vive en la pobreza. Laura Sheahen, Responsable Regional de Información de Catholic Relief Services/Middle East, está en Tierra Santa esta semana en ocasión de la visita del Papa Benedicto XVI. A continuación podrán leer su blog, sobre el día que el Santo Padre llegó a Jerusalén, el 11 de mayo. Blog 2: Lunes
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