En una nación interconfesional como Sri Lanka, en donde
hindúes, cristianos, musulmanes y budistas comparten las
mismas comunidades, el trabajo de Caritas a menudo cruza las
fronteras religiosas.
Este hecho lo demuestra la Fundación Interconfesional de
Compromiso con la Paz, un grupo de líderes de cada una de las
principales religiones del país que se reúne periódicamente desde
hace más de 25 años.
El Presidente del grupo, el Ven. Kegalle Pangharawa, un monje
budista, afirma que el grupo se estableció como consecuencia de
los conflictos religiosos que estallaron en Galle en 1982. “Nunca
planeamos tener una organización como ésta, surgió naturalmente.
Había un conflicto entre las personas y me sentía frustrado por lo
que veía. De modo que traté de convencer a las personas para que
fueran pacíficas. Pensé que si los líderes religiosos vivían en armonía,
las personas también lo harían”, afirmó el Ven. Pangharawa.
Juntos, budistas, hindúes, musulmanes y cristianos, hacen
apariciones públicas periódicamente y han sido llamados por el
Gobierno, para que representen un rostro muy visible de la armonía
en Sri Lanka.
Los miembros del grupo participan en una variedad de foros
nacionales e internacionales sobre la consolidación de la paz. Su
mensaje, afirmó el Venerable Ridiyagama Visuddhi, es simple:
“No existe la sangre cristiana, la sangre budista, la sangre musulmana.
Somos diferentes por religión pero, como seres humanos, somos
todos iguales”, dijo el Ven. Visuddhi.