Caritas helps people from different backgrounds tell their own story in a safe environment and look at the sources of conflict.

Credits: Caritas

Las iniciativas de construcción de paz están prosperando, en todo Sudáfrica, país que una vez fuera símbolo de la disarmonía y la division raciales.

Tras los episodios de violencia anti inmigrantes, registrados en mayo de 2008, la Iniciativa Damietta Peace, en colaboración con Caritas Internationalis, crea y nutre grupos de paz y les enseña la no violencia y la reconciliación: “Queremos reunir en una misma comunidad a personas de diferente origen, sexo y religión. Queremos ayudarlas a que cuenten sus historias, en un ambiente seguro”, dice la Hna. Aine Hughes,

Sudáfrica tiene 11 idiomas oficiales y hasta tres millones inmigrantes de otras naciones africanas, atraídos por su relativa prosperidad. El Arzobispo Desmond Tutu una vez describió Sudáfrica como la “nación del arco iris”. Sin embargo, cuando docenas de personas fueron asesinadas y algunos hombres del municipio de Alexandra fueron, armados con barras de hierro, arrasando todo, al grito: “echar a los extranjeros”, durante los disturbios registrados en 2008, se demostró que para la paz en Sudáfrica todavía queda mucho por hacer.

“Queremos construir comunidades de diversidad, paz y atención. Ayudamos a personas con pasados diferentes, a contar sus historias, en un ambiente seguro, buscando las causas del conflicto – y ellos descubren que son las mismas: el poder, el abandono y la pobreza”, nos cuenta la Hna. Aine.

La Hna. Aine dice que una vez que la gente empieza a hablar sobre su situación, en grupo , descubre que aunque la proveniencia de cada uno sea diferente, todos tienen la misma historia que contar.

Al principio, Caritas financió la iniciativa de adiestrar a 180 facilitadores, para que dirigieran grupos de construcción de paz, de unas 20 personas, durante seis meses. Ahora , ha intervenido el Gobierno irlandés con ulteriores fondos, con el fin de que el proyecto pueda seguir adelante. “La reacción de la gente ha sido increíble. Muchas personas me han dicho que era lo que habían añorado toda la vida. Les ayudamos a hablar de sus diferencias, como manera para enriquecerse, para construir en las semejanzas de la gente”, nos cuenta la Hna. Aine.

Sor Aine lleva algunos años trabajando en la construcción de paz, pero es la primera vez que utiliza tanto el Manual de construcción de paz de Caritas y ha quedado impresionada por su eficacia. Ella hizo su capacitación en construcción de paz en Lusaka, hace tres años, aunque ya había utilizado partes del manual antes de entonces, cuando tuvo que ocuparse de conflictos interpersonales y entre grupos.

“Una de las ventajas de utilizarlo es que proporciona a nuestros programas una base espiritual. Otros grupos pueden comenzar programas semejantes, pero no consiguen arraigarlos, porque el dinero es la base fundamental de los mismos”, dice la Hna. Aine.

Grupos de niños, de entre 6-18 años, utilizan el Manual de construcción de paz, para combatir tensiones étnicas precedentes, pero la Hna. Aine afirma que le encantaría hacer un programa también para niños de pre escolar: “Nuestro niños sólo conocen la violencia, si trabajamos con ellos desde los 3 años en adelante, podemos crear una nueva generación de la no violencia, que piense de manera diferente y, como resultado, actúe de otra manea, teniendo un comportamiento diverso”, asegura la Hna. Aine.

Sin embargo, los esfuerzos de Caritas en la construcción de paz se concentran ahora en el más inmediato reto de las inminentes elecciones, nacionales y provinciales de abril. Algunos dicen que la campaña será utilizada para alimentar ulteriormente la violencia xenófoba.

“Ya se puede sentir la agitación de la violencia y, pore so, estamos preparando a las comunidades. Hemos adiestrado a facilitadores para que encuentren tensiones incipientes, que se cobijen en las comunidades y las afronten, antes de que se desarrollen y conviertan en conflictos” dice la Hna. Aine.

A pesar de estas tensiones, afortunadamente, las actividades de la Hna. Aine y sus compañeros nutrirán las raíces de la diversidad en Sudáfrica, abriendo el camino de la paz, en la nación del arco iris.